A lo largo
de la vida todos fuimos testigos de la traumática situación de una pareja que
se separa. Las separaciones suelen producir efectos profundos en quienes quedan en el medio. Aquellos cuyas vidas,
cercanas a la pareja en cuestión, se ven afectados directamente por la separación.
Yo he sido
(y soy), víctima directa y damnificado de incontables separaciones que
afectaron mi vida.
Cual hijo
rehén de padres divorciados y contenciosos, sufro constantemente la separación más
difícil de sobrellevar: los divorcios de mis medias.
Al abrir el
cajón y descubrir que una de mis medias ha hecho abandono de hogar, siento un
vacío que no sólo me produce una tristeza inconmensurable sino que, además, me
obliga a replantear mi vestimenta.
Instantáneamente
surge la pregunta ¿Por qué? ¿En qué fallé? ¿Fue por mi culpa? ¿Me seguirá queriendo?
Por otra parte: ¿Qué situación tan terrible pueden vivir las medias
para que, de buenas a primeras, una de ellas decida irse? Y encima sin avisar
ni despedirse…
Aquí
surge el dilema: ¿qué hago con la media que quedó suelta? ¿Hay grupos
de solos
y solas para medias? ¿Tiene alguna posibilidad de rehacer su vida o estará
condenada al eterno ostracismo de las medias separadas?
Me resulta
muy triste que hoy, viviendo en una sociedad tan inclusiva y de mentalidad tan
abierta, no les demos el lugar que se merecen. Si las familias no tradicionales
son cada vez más frecuente, ¿por qué no estamos dispuestos a aceptar “pares de
medias no tradicionales"? ¿Eh?
Dejemos de
ser los hijos maltratados y abandonados. Dejemos de lado la queja constante,
abandonemos nuestros prejuicios y permitamos a nuestras medias un nuevo
renacer.
Propongo,
como medida reivindicatoria, que a partir de mañana reunamos las medias que han
sido abandonadas por sus parejas y les elevemos su autoestima: armemos parejas
donde la diversidad sea la norma y salgamos a la calle con una media azul y
otra marrón, una roja y otra violeta… el cielo es límite!!
(De la serie “La vida de los objetos”)

De veras usas medias amarillas?
ResponderEliminarEso explicaria por que deciden irse... ;-)
No es que use medias amarillas: es que originalmente eran blancas.
EliminarAhora que lo pienso, lo extraño es que las personas que me rodean no decidan irse...
Saludos!!
si yo te digo para que uso las medias que no tienen par.... te recomiendo hacer lo mismo - vas a tener un aliado en lugar de un enemigo. rellena una media con otra hasta tener una bola mas o menos grande. ata la punta para que las medias no se escapen. a esa punta atale otra media para que sirva para tironear. dasela a tu perro. nunca veras un animal tan agradecido....
ResponderEliminarVade retro!! Mi relación con el cuadrúpedo infame ha llegado a un punto de no retorno: ganó él.
EliminarA lo sumo le paso tu receta para que él haga la bola de medias y me haga jugar a mí.
Por ahora, el juega con mis bolas haciéndolas llegar hasta el piso...
Abrazo, Peponio!!
Hola! Lindo blog! Te invito a pasarte por mi blog de videos de humor http://www.videos-de-humor.net/ saludos!
ResponderEliminarMuy bueno tu blog! Te espero seguido por estas latitudes!
EliminarSaludos!
Muy buenooooo!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarMuchas gracias! Los espero seguido por este blog, comentando y compartiendo.
EliminarSaludos!
que buena idea!!!
ResponderEliminartengo una bolsita llena de medias divorciadas, viva la diversidadddd!
Salutiss
Karina
Ah! Mi estimada Karina, no alcanza con tenerlas relegadas a la bolsa del ostracismo. Debemos darles el protagonismo que se han ganado a fuerza de sufrimiento. A partir de mañana, las grises con pintitas blancas en la pata derecha y la azul con rayitas rojas en la pata derecha.
ResponderEliminarDiversidad a ultranza, carajo!
Saludos!!
Muy buenooooo!!!!!!!!!!!!
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