miércoles, 15 de febrero de 2012

Conrado, el literal



Conrado es una persona muy literal. Difícilmente puede entender las sutilezas del lenguaje.

Ya de pequeño, se le dificultaba el juego con los otros chicos. No podía jugar a la “mancha” porque  salía corriendo a cada rato para lavar su remera. El futbol no le resultaba mucho mejor: ante el pedido de “pasala” automáticamente se ubicaba más adelante que la pelota, dejándola disponible para el equipo contrario. Peor aun cuando le pedían “tocala, tocala”, pedido que alternaba entre varios penales y sospechas de homosexualidad incipiente.

Pobre Conrado, es tan literal!

Con los años, lejos de mejorar, la situación de Conrado empeoraba. El aislamiento que había conseguido de niño le impedía contar con los sabios consejos de sus amigos a la hora de relacionarse con mujeres. 

Pobre Conrado, es tan literal!

Esta es, precisamente, la razón que le impedía tener una pareja estable. Para las mujeres que se cruzaban con él, lo que al principio parecía simpático y hasta gracioso, terminaba por saturarles  la paciencia (que como todos sabemos, no es una característica sobresaliente del género femenino cuando de relaciones de pareja se trata).

Pobre Conrado, es tan literal!

Las rupturas nunca eran en buenos términos. Pero esta vez, pintaba que iba a ser un poco peor:

-Conrado, tenemos que hablar-dijo ella.

-No, no es una obligación. Podemos hablar pero no estamos obligados.

-No, Conrado, me refiero a que tenemos que hablar entre nosotros. Algo no está funcionando.

-Sí, es cierto. Yo también lo noté. Es el control remoto. Pero no te preocupes, son las pilas. Se las cambio y listo.

-NO CONRADO!!!-contestó visiblemente nerviosa. El “estilo Conrado” comenzaba a hacer efecto –No me rompas más!

-Romper? Yo te rompí algo? Al contrario! Siempre te estoy arreglando cosas. O no es así? Además ya te dije que no se rompió, que son las pilas.

-No, Conrado, no es así. Tus contestaciones me hinchan!

-Ah, no! Eso sí que no! Usarme a mí como excusa de esos kilitos de más no te va a funcionar. Sincerate y asumí que tenés que aflojarle a los postres…

-Vos sos pelotudo?

-No, mi amor. Yo soy Conrado. Conrado, tu novio. Te acordás?-La miró con un aire de preocupación, como si temiera que ella estuviera perdiendo la memoria.

-Noooo! Novio no!!!  Entre nosotros ya no hay nada.

-Gordita, estás perdiendo la vista? Hay una mesa, 2 sillas y un florero…

-Gordita, las pelotas!!-gritó, mientras Conrado reprimía una mirada curiosa dentro de sus propios pantalones- No entendés que no te puedo ver?

-Ay, amor!!-dijo visiblemente apenado-Estás perdiendo la vista en serio! Vamos YA al oftalmólogo...

-BASTAAAA!!!!!!!!!! Me voy! No me sigas, no me llames,no me busques.  Sos insoportable!! DE-SA-PA-RE-CE!!-y dando un terrible portazo, se fue.

Nunca más supe de él.

Una lástima. Pobre Conrado. Era tan literal!

7 comentarios:

  1. Buenísimo, nene (sí, te hablo a vos Huber o, mejor dicho, te escribo dirigiéndome a vos). Igual, obediente el joven, eh. Me lo estoy imaginando, aunque diseminado en varios personajes que tengo a mano. Pero, asumilo Huber, si la paciencia es una característica escasa en el género femenino (cuando de parejas se trata), en muchos hombres, querido, escasea la metáfora. Besos (virtuales, vendría a ser el adjetivo correcto).

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    1. Asi es , mi estimada, Conrado tiene la capacidad de incluir en su persona a varios personajes. En cuanto a la falta de metáfora, fijate en este diálogo que publicó un amigo:
      Una mujer le da las siguientes instrucciones a su marido:

      -Por favor, compra una leche. Y si hay huevos, trae seis.

      El hombre se dirige al comercio y a los quince minutos vuelve con seis sachets de leche.
      La esposa, asombrada le pregunta : ¿Por qué trajiste seis sachets de leche?

      Y el marido le contesta: Porque había huevos!

      Al final, el pobre Conrado era simplemente un hombre.

      Cuando quieras armamos un nuevo post en conjunto.
      Saludos!!

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  2. jajajajajaja pobre Conraddddd lo dejaron por ser literal. Seguramente habrá una dama echa a su medida y vivirán un romance eterno en forma literal. :)

    pero ese desafortunado comentario: "...la paciencia (que como todos sabemos, no es una característica sobresaliente del género femenino cuando de relaciones de pareja se trata)..." me dejó un sabor amargo. Mal eh?

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    1. Karina: Como a todos nosotros, a Conrado le llegará una mujer que sepa còmo pedirle las cosas y listo.
      En cuanto a tu crítica... seamos sinceros, no?
      Yo no lo dije para empezar "la guerra de los sexos" fue una simple observación empírica.
      Saludos!!

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  3. Tengo un primo que es exactamente así como describes a Conrado...te cuento...no se si has visto un anuncio de IKEA que dice "bienvenido a la república independiente de tu casa" pues bien, estando con él le sugerimos que se acercara a IKEA a comprar muebles para su nueva casa y el tío nos suelta "yo no compro en IKEA" y por qué le contestamos "porque son REPUBLICANOS y yo soy monárquico" ¡toma ya! y el tío se quedó tan ancho...jamás ha pisado IKEA y ni lo hará....más literal que este seguro que no lo encuentras...

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    1. Ah, semilla! La historia de tu primo me mató!! Es casi surrealista. Te pido que cuando vaya de visita por esos lares, me lo presentes. Tengo la impresión que de una charla con él puede surgir una novela.
      Gracias y saludos!!

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  4. Muy divertido. Me recordó este texto (http://evohe-revista.blogspot.com/2010/12/gestos.html) que escribí hace un tiempo, publicado en un blog amigo. El mío, por si te querés dar una vuelta, es http://facundogaribside.blogspot.com. Estoy escribiendo, semana a semana, una novela con tintes humorísticos. A lo mejor te guste. Saludos.

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