viernes, 5 de noviembre de 2010

Un flojito, después de todo.


Yo vengo de familia dividida. Dividida por partida doble: por miles de kilómetros y un número no menor de peleas. Estas últimas son generalmente, a la hora de dividir, mucho más efectivas que las distancias físicas.

Yo mismo en algún momento armé valijas y me fui. Años después las volví a armar para desandar el viaje y el corazón y la realidad me quedaron partidos y extrañando a su mitad lejana, sin dejar por eso de disfrutar y confirmar mi elección. De hecho, es gracias a mi regreso que conocí a mi mujer y tengo la familia de la que me enorgullezco.

El tema es que tiempo después de mi regreso mi madre y mi hermana se fueron también y desde entonces el extrañar pasó a ser un compañero diario, raramente interrumpido por alguna visita esporádica, llamados telefónicos (de frecuencia más que aceptable) y toneladas de bytes (mails, fotos y cuanto etcétera se les ocurra), gracias a la era digital que por suerte nos toca vivir.

Digamos que, con varios años a cuestas de océanos y continentes interpuestos, uno se va acostumbrando a la situación. Casi.

Casi, porque hay momentos específicos en los que la distancia pesa y la nostalgia cuesta. 

Hoy es uno de esos momentos: ayer sonó el teléfono y era mi vieja. Esta vez, para variar el estilo, fue bien concisa y directa con una noticia excelente: mi hermana, con 41 semanas de embarazo a cuestas, llegó al hospital para dar a luz a su primer hijo. Y no pude escuchar nada más.

Yo soy de cuerito flojo, de lágrima fácil. Un llorón, se podría decir. No reniego de esta característica. Todo lo contrario: la llevo adelante por la vida con emotivo orgullo (tan emotivo que me hace lagrimear). Honré, entonces, esta condición y me despaché a gusto. Después de todo, me estoy estrenando como tío directo.

Todos sabemos que se hace difícil la distancia y, contra todo lo previsto, también en momentos de intensa y profunda felicidad. 

Este es uno de esos momentos.

5 comentarios:

  1. De ello no hay duda , Siempre amigos o personas especiales estan muy lejos.

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  2. No siempre, yo tengo personas muy especiales que están por suerte muy cerca. Pero cuando están lejos... se hace difícil.

    Gracias y saludos!

    PD: que buen nombre para publicitar en mi blog!!

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  3. Felicidades y feliz estreno como tío!!

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  4. Que grande, Tío!!!
    Felicidades y mándese un lagrimón tranquilo.

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  5. los que somos hijos unicos tenemos el deber de elegir sobrinos, como para no quedarnos en pelotas cuando los tios de verdad andan enseniando fotos de sus sobrinos.
    yo tengo tantos sobrinos postizos que si te ensenio sus fotos te amedrento... y sin embargo - que lindo debe ser ser tio "en serio" o sea in situ, pro nobis, veritis - y no a mi estilo. muchas felicidades tio edy! en buena hora!!!!

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