miércoles, 4 de agosto de 2010

Diario dietario






No hubo caso. Ni rezos, ni papelitos en el Muro de los Lamentos, ni pases mágicos hicieron efecto: no bajé de peso ni por magia ni por milagro, así que tuve que arrancar con la conocida, largamente postergada, muchas veces comenzada abandonada y nunca bien ponderada… dieta.

Ya el mismo nombre me remite a terribles pesadillas. Pesadillas de un mundo sin facturitas, ni salamines, ni suculentos guisos de lentejas, pero ante la irrefutable evidencia no tengo más opción que sumirme en ese mundo oscuro y tratar de hacerlo un poco más humano. Eso sí, ni por casualidad me voy a someter a los oscuros designios de las nutricionistas. 

No pienso pasar por esto sólo, se podrán imaginar. Me dirán vengativo, egoísta, jodido o cualquier otro epíteto que se les pueda ocurrir pero tengo la firme intención de compartirlo con ustedes. JA!

De a poco y a modo de catártico diario, van a ser testigos de lo que vaya ocurriendo. Pero no es sólo eso. También espero una activa participación de su parte: si arrancamos arranquemos juntos y si ya lo hicieron, arrimen datos, recetas y comentarios varios. La meta son unos 20 kg (gramos más, gramos menos) y el tiempo... es tirano.

Sé que me estoy arriesgando. Una cosa es “dietar” (sabrán ustedes disculpar y/o disfrutar, de mis neologismos) y otra muy distinta hacer mi propia cuestión de peso por esta vía pero… vamos a intentarlo.

No se asusten. No pienso llevar el diario con extrema seriedad, pero si llegan a notar que el tema pierde sarcasmo, humor o crítica ácida, avisen que seguro es por el exceso de verdura (tengo un pequeño estudio empírico al respecto). Así que, sin más preámbulos, comencemos. Sólo les pido que, a modo de solidario acompañamiento, no se claven un chocolate mientras leen.

  • Día 1 – lunes 2 de Agosto

Un día frío. Salí temprano de casa con a firme convicción de empezar la dieta. En otras palabras, es un lunes como cualquier otro…
Pero esta vez vengo decidido a hacerlo en serio y que me dure, por lo menos, hasta después del almuerzo. Y empecé, nomás, un lunes. Error, verdad? Los lunes son días aciagos. El horizonte del fin de semana es lejano y el escenario circundante (en mi caso laboral, por lo menos) es poco auspicioso. Por otra parte y en lo que a estrategias se refiere, saber que vas a controlar tu peso los lunes te jode. Sobre todo a mí que cuando tengo que elegir un permitido mi permitido es, precisamente, el fin de semana. Completito: del viernes a la tarde al domingo. Para cubrir este tema, me hice una primera, pequeña, nimia, casi imperceptible… trampa: no me pesé. Me pesaré mañana o, mejor aún, el miércoles. Así me doy un margen de un par de días para limpiar las culpas.

  • Día 2 – martes 3 de Agosto

Qué buen amigo es el mate! Pero el de tomar, no el de maquinarse… uno te ayuda a sentirte lleno, el otro te lleva a llenarte con alimentos “políticamente incorrectos”. Ya voy transcurriendo el segundo día. Es increíble la capacidad que tienen los hidratos para hacerse extrañar…
Nota: debo estar más gordo de lo que yo mismo me veo porque el apoyo en casa es incondicional. No es que en el pasado no haya sido así, pero ahora advierto no sólo un acompañamiento activo sino también una actitud de control estricto. Nada de “un poquito no te va a hacer nada” ni cualquier otra frase similar. Empiezo a pensar que la decisión de “dietar” fue la correcta. Sólo espero que, por comer vegetales no me de por “vegetar”.

  • Día 3 – miércoles 4 de Agosto

Otra vez me olvidé! Me levanté con la expresa intención de pesarme y finalmente salí de casa sin hacerlo. Me tendré que pesar a la vuelta.
No sé si estaré más delgado pero me parece que el color verde me queda bastante bien. No, no hablo de la ropa. Es mi cara: gracias a los amigables termos de mate, comienza a tomar una interesante tonalidad que fluctúa entre el blanco invernal y el verde yerba. 
Comienzo a sentir un tipo de metamorfosis extraña: las barritas de cereal me empiezan a resultar apetitosas, las ensaladas están dejando de ser simples guarniciones y ya estoy relojeando las verdulerías para buscar variedad. Comienzo a no reconocerme. Ya me veo sumando terapia a la dieta.
Ya vamos por el tercer día. Parece poco pero objetivamente ya estoy rompiendo el record de las últimas tantísimas veces que empecé la dieta.

Para la próxima les cuento cómo va el peso.

Hasta la achicoria, siempre!!

8 comentarios:

  1. Ah, no!!
    Sigue "cayendo"gente en las garras de la dieta!! Que será de nosotros, los felices gorditos??

    Igual te deseo éxito y no aflojes!!

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  2. No aflojes y tira.... tira todos los salamitos, chocolates y snacks que tenes de reserva Huber. Control estricto.

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  3. Me mandaron a la nutricionista!!!!

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  4. Pero edy! Cantemos juntos mientras las balanzas nos odian: la pinta es lo de menos, shalalaaa, vos sos un gordo bueno, shalala, alegre y divertido sos un gordito simpaticooonnn! Pepe

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  5. Ojo, las verduras son un veneno de poderoso efecto, te lo dice una victima a quien lo someten a esa ordalia diaria, no para bajar de peso sino al son de "come que esto te hace bien, es lo que recomiendan los medicos, etc, etc" y yo me lo trago todo... en fin, da para llorar

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  6. ET: admito que ca'i en las garras de la dieta. A decir verdad, venía cayendo casi todos los lunes pero, heroicamente, me salvaba a más tardar el martes. Ahora creo que va a durar un poco mas la victoria de la dieta...

    Ro´: trataré de no aflojar pero al leer lo que tengo que tiar, para qué lo voy a negar, se me piantó un lagrimón. Seguí con el control estricto asi llego al objetivo!!

    Amaryllis: ojo!!! tené en cuenta que la "nutricionista" es una gran mentira. Cómo puede relacionarse con la nutrición alguien que te quita la comida?? (fijate en Vade retro nutricionistas y Metamorfosis dietaria de Julio 09).

    Pepe: lo de gordo te lo banco y lo de simpaticón te lo agradezco pero lo de "gordito"... me da como a quedarte en el medio. Aceptemos nuestra condición al ritmo de "Sexy y barrigón" de Calamaro.

    IP: tené cuidado y no pierdas el humor. Si tenés que comer verduras, matizá con algo extra. No pierdas el humor!!!

    Saludos a todos!

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  7. "es increíble la capacidad que tienen los hidratos para hacerse extrañar". Tango de Cobián y Cadícamo.
    Recitado: "hidratos queridos, amigos de toda la vida, la vieja los cocinaba, yo los miraba a escondidas, pan, quesillo, mortadela, galletitas Santa Paula con delicioso café, que devoraba a escondidas, pues eran santas y eso iba hasta contra mi fe... hoy los recuerda un amigo que mañana va a llorarlos cuando ya no estén conmigo... cómo he caído tan bajo, vil y ruin vida serás, que cuesta abajo en picada, me he morfado hasta el matzá"

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  8. Carlitos!! No hay nada que hacer, cada día escribís mejor... mientras:
    (léase con la música de Volver)

    yo ya añoro la presencia
    de esa hermosa longaniza
    que hoy se aleja de mi entorno

    Es la misma que bullía
    sobre una calabresa
    que hoy recuerdo con dolor

    Y aunque no quise dejarla
    no tengo aún OK de Cormillot...

    Continuará!!!

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