jueves, 29 de julio de 2010

Te armo un “espetáculo” infantil, te armo...



Domingo de lluvia. Mucho frío y pocas ganas de asomar la nariz al exterior de mi casa. Estamos en el medio de una época complicada conocida en la jerga parental como “las temidas vacaciones de invierno”.

Hasta ese momento había pasado la primer semana sin sobresaltos y todo hacía suponer que seguiría de la misma manera. Pero sonó el teléfono.

-Hola! Tenían algún plan para hoy?- dijo la voz de mi amigo.

-No, la verdad es que ninguno. Por?- la opción de encontrarnos era un buen plan, sobre todo si incluía una mateada vespertina con acompañamiento de facturas. Pero no siempre el imaginario se corresponde con la realidad:

-No quieren que vayamos con los chicos a un show de magia esta tarde? – yo sentí cómo, dentro mío, cada fibra de mi cuerpo me decía a gritos “NO! No lo hagas!! Mirá por la ventana y decime si estás dispuesto a sacrificar un día de fiaca por un show de magia”. 

Ese fue uno de esos momentos en los que parece que mi boca se maneja de manera independiente porque contesté:

-Dale! Dame los datos que sacamos las entradas y nos vemos ahí. 

En el momento de comprar las entradas (por teléfono, claro) volví a escuchar la voz que me pedía desistir, pero no le hice caso. Incluso en el momento de salir, di una mirada final a mi cálido hogar. Sobre todo a la cama que me miraba, casi con resignación, sin entender mis decisiones.

Al llegar al lugar confirmé lo que temía: hordas descontroladas de chicos arrastrando a sus padres que portaban su cara de “quién me manda, justo un domingo”. Pero se puso peor. Todavía teníamos que ver el show.

El supuesto autor del guión, aparentemente, se habría comprado el manual “Armate un espetáculo infantil en un periquete”. Uno a uno agregó los componentes básicos creyendo que era suficiente. No era.

Yo le recomendaría algunas cositas básicas:
  • Cuando el espetáculo es de magia, ayuda que el mago haga algún truco como la gente.
  • Si la asistente cree que baila pero no está segura, que no lo intente demostrar sobre el escenario.
  • Para dar un mensaje ecológico, no alcanza con decir “limpiemos la basura del jardín y plantemos unas plantitas” (sic).
  • De todos modos te la querés dar de ecológico? Entonces no maltrates a los animales con los que hacés los trucos (paloma, conejo, pato). Consejito: buscá en el diccionario la palabra “coherencia”.
  • Es buena idea que alguno de los personajes haga algún guiño divertido para los padres, pero es mejor si el mencionado guiño realmente divierte.
  • Si para el final tenés un mensaje emotivo e inspirador, no alcanza por ponerle la música de Cinema Paradiso, además tiene que ser emotivo e inspirador (qué loco, no?).
  • Merchandising de la obra no es comprar unas boludces en Once y venderlas como “las varitas mágicas del mago”.

Si al finalizar esperás a los chicos a la salida para sacarte fotos con ellos y ninguno se acerca ni para dejarte propina, sospechá de la efectividad del show.

De todos modos, creo que no puedo cerrar sin hacer alguna autocrítica: hacía falta llevar a los chicos a un espectáculo infantil en un domingo de vacaciones?? Después de todo, Domingos hay un montón y no hay razón para meterse voluntariamente en la marea infanto-vacacional. Por otra parte, conviene leer algún tipo de crítica antes de adquirir las entradas, aunque comparto la culpa con los turros que decidieron poner esa obra en cartel.

Recordemos que algunos piensan que se puede armar un espectáculo infantil así nomás, total son chicos e igual se divierten. Puede ser, pero también se divierten con algo de buena calidad que no necesariamente tiene que ser prohibitivamente caro. Ejemplos hay muchos y muy buenos.

Lástima, con lo bien que la veníamos pasando en estas vacaciones… (*)

Saludos!!

(*)Aclaración importante: mi amigo se ensartó con el show tanto como yo.

lunes, 26 de julio de 2010

Me sacaron de contexto




Hay palabras que hacen historia. Y muchas veces, para que sea más efectiva, algunas frases se transmiten de manera más heroica que como fueron pronunciadas. 

Yo creo que muchas frases nos llegaron un tanto cambiadas. Nadie se pone muy literario y/o intelectual cuando las papas queman. En otras palabras, dudo que algunas frases famosas hayan sido como las conocimos. 

Estimo que se parecían más a estas:


Cómo las conocemos…
Cómo fueron en realidad…
La suerte está echada
Ese era el Rubicón??? Lo parió, qué mala suerte!! Me van a echar a la mierda…
Muero contento hemos batido al enemigo
Quién le batió al enemigo dónde estábamos??? Si ese turro se muere voy a estar contento
Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego
Que lo quemen o lo tiren al mar pero que me lo saquen de encima ya!!!
Tu también Brutus, hijo mío
Me acuchillaste Brutus, qué hijo de p…!!!
Si te abofetean debes poner la otra mejilla
Te voy a dar tantas bofetadas que vas a tener que ir a buscarte otra mejilla
Ladran, Sancho señal que cabalgamos
Apurá el burro, gordo que si nos agarran estos perros nos morfan enteros!!!
Eureka! Eureka!
Quién me puso agua hirviendo en la bañadera, turros!!
Serás lo que debas ser o si no, no serás nada
Hacé lo que quieras y no me rompas las pelotas!!!
Pienso, luego existo.
Dejame boludear un rato y después arreglo el cuerito.
La pelota no se mancha
La pelota no la pude ni aspirar, ni inyectármela ni fumarla. No sirve para un carajo, mejor la pateo!
Llevo en mis oídos la más maravilosa música que es la voz del pueblo
Que alguien apague esa radio que con la música no escucho un carajo!!
Felices Pascuas, la casa está en orden
Aprovechen estas pascuas y vayan poniendo la casa en orden que se viene una….!!!
Siganme, no los voy a defraudar!
Ustedes saben que me los voy a fumar, asi que para qué andar con promesas al pedo?
Si lo quereis, no será una leyenda
Déjense de joder y muévanse un poco, muchachos. Si no, esto se queda en un delirio personal…
Dejad salir a mi pueblo!
Oime, Ramses, en estas condiciones conseguite otros para laburar porque te arranco con paros, piquetes y movilizaciones y las pirámides las termina Cadorna…



Esta es, claro, sólo una primera parte de las frases tal como fueron dichas.
Supongo que ustedes podrán sumar algunas más que completen la lista, asi que espero sus colaboraciones.

Saludos!!


lunes, 19 de julio de 2010

Historias de ascensor



Esta vez vamos con 3 historias cortas de dudoso humor, para variar...

  • Ella o yo
-Decidite. Así, esto no va más – dijo ella con un énfasis desconocido para él.

-No, chiquita, no seas así… no me pongas en esa posición. No puedo tomar esa decisión y menos ahora!- le contestó, mientras miraba a un lado y a otro tratando de pensar rápido alguna salida de compromiso.

-Si no podés decidir, es que ya decidiste… estás grande y no te puedo bancar más con tus idas y vueltas. 

-Por qué no vemos otra opción? No querés que se sume a nuestra relación? Después de todo, te puede dar a vos  el mismo placer que me da a mi...

- Vos estás loco? Por quién me tomaste? Decidí ahora: o la dejás o te dejo yo a vos!!

-Bueno, mirá… puesto de esta manera creo que no me queda opción. Sabés que te quiero pero no puedo dejarla. No, en realidad, no quiero dejarla. Me llena, me da placer… lo lamento mi amor, seguí tu vida que yo me quedo con la chocotorta!

Y lo bien que hizo. Una mujer que te pide semejante decisión, es porque no te quiere bien. Y después de todo las mujeres van y vienen, la chocotorta se queda para siempre, generalmente como grasita abdominal…

  • Te cuento algo…
Ya estaban todos cansados de su forma de ser. Era una especie de guerrillera del chisme. Llegaba, te contaba todos los chismes que tenía y, una vez que se quedaba livianita, se rajaba sin dejarte posibilidad de retrucar. No le importaba el intercambio de información, sólo quería descargar lo que le quemaba en la lengua y listo, a otra cosa.

Entonces se les ocurrió una sutil venganza. Y la ejecutaron con una frialdad pasmosa: uno a uno fueron encontrándose con ella, le "volcaron" un chisme, fuerte, pesado de esos que no se pueden guardar y sin darle tiempo a abrir la boca, se fueron. Lo hicieron uno tras otro, seguiditos.

Al reconstruir lo que pasó, todos coincidieron que la vieron un poco más hinchada y tensa que lo normal pero nadie le prestó real atención. Después de todo la idea era entrar contar y salir. Sólo para que escarmiente.

La sorpresa se la llevó Sergio, el último previsto en la lista de vengadores. Cuando entró a verla ya no quedaba nada: se tragó tanto chisme ajeno sin posibilidad de contarlo que literalmente estalló. Un desparramo, vea.

Lástima. Visto con perspectiva, era chismosa pero no era tan mala.

  • Cambio de vida  
Un poco por la presión de los demás y otro poco por probar algo nuevo, decidió cambiar de vida.

Empezó con yoga, meditación y aroma terapia. Claro, sólo con esas actitudes no alcanza, entonces decidió dejar de molestarse por esas cosas simples que antes lo alteraban, no enojarse ya por esas simplezas que antes lo hacían putear hasta calmarse y, mucho menos, utilizar palabras con “carga negativa”. Su tono de voz pasó a ser suave y melifluo. No se le volvió a escuchar ni una sola puteada, ni un grito ni una queja. Era sorprendente.

Hasta ese día.

Esperó 2 horas en la cola del super, que no avanzaba, sin inmutarse. Pero cuando llegó su turno y la cajera, con su simpatía habitual le dijo que cerraba la caja porque terminó su horario y que debía hacer nuevamente la cola, todo pasó muy rápido. El grito hizo estallar los vidrios y dejó a la cajera con una expresión de miedo que sólo la cirugía estética pudo corregir y un ataque de pánico que no le permite, hasta hoy,  trabajar frente al público. La caja quedo estampada contra el suelo y miles de clientes, desde ese día compran en otro lado. Volver a entrar les provoca angustia. Pero él, salió con una cara de paz y tranquilidad que parecía que finalmente había encontrado el Nirvana. Por lo menos, encontró el tipo de “meditación” que se adapta a su personalidad.

Aunque es difícil de entender, cada uno libera tensiones como mejor le sale.

Saludos!!!

miércoles, 14 de julio de 2010

Lugares y momentos



Hay incontables lugares y momentos en los que no estuve. La mayoría ya no importan. Pero hay un lugar y un momento que no se borra y vuelve a mí, una y otra vez. 

Es, también, un momento en el que no estuve, pero en el que pude haber estado. La paradoja es que, de ser así, físicamente yo ya no estaría y cada día, mi recuerdo se iría desvaneciendo.

Hubiese quedado, quiero creer, la memoria de quién fui. Aunque eso, a esta altura y a la luz de todo lo que ocurrió, no sería relevante. 

Seguramente muchos que no me conocían, hoy harían fuerza para que mi recuerdo no desaparezca. Lo triste es que habría otros tantos, también, que harían hasta lo imposible para volver a matarme sin ningún tipo de remordimiento, convirtiéndose de manera voluntaria en cómplices activos.

Hoy, a 22 años de ese día, tengo 3 hijos a quienes debo (¡quiero!) explicarles lo ocurrido el 18 de Julio de 1994 a las 9:53 AM en Pasteur 633. Qué pasó, por qué pasó, quiénes lo hicieron y dónde están hoy? Lo triste es que puedo llegar sólo hasta el “qué” y puedo aventurar una aproximación genérica del “quiénes” pero eso es todo.

Igual, decido aventurarme en ese ejercicio de la memoria viva, que nos exige transmitir los hechos a las nuevas generaciones. Por suerte, en mi caso, me enfrento con un auditorio exigente que me devuelve, una vez tras otra, un contundente “¿por qué?”.

En un súbito ataque de inocencia pienso que sería un excelente ejercicio poner a los responsables y sus cómplices ante un público infantil que pueda retrucar, una vez tras otra, con sus demandantes “¿por qué?”. Pero al pensarlo bien me doy cuenta que si pudieron llevar adelante sus mentiras, manipulaciones y engaños y pudieron perpetuarse en cargos que no honraron, difícilmente este público los conmueva. 

Vuelve a mí la frase “qué tranquilos que duermen los inescrupulosos” y así y todo sigo prefiriendo la intranquilidad de buscar verdades a la aparente calma de ocultar mentiras. 

No nos equivoquemos: los culpables de planificar, asistir, ejecutar y encubrir, existen. Lo que no hubo -ni hay- es justicia

No olvidemos a los que justifican, ocultan y tergiversan la realidad, creyendo que el uso de eufemismos mitiga la magnitud de la barbarie. Es cómplice/culpable también aquel que en el nombre de un progresismo mediocre y por demagogia barata apoya regímenes dictatoriales y llama organización social a un grupo terrorista o luchadores por la libertad a una banda de burdos asesinos.

Pasa el tiempo y hoy  sigo reviviendo ese momento y ese lugar donde no estuve, pero vuelvo. Por eso espero, en algún momento, poder completar la lista de preguntas sin respuesta.

Algún día, quisiera tener un cierre para que el ejercicio de contarles a mis hijos lo ocurrido, pueda hacerlo sin supuestos e incluyendo la frase “se hizo justicia”.

Espero que sí. Pasaron 22 años y, aún así, quiero creer.


Foto: Placas013 by AMIA

domingo, 11 de julio de 2010

Oid Mundiales!!



Y se acaba el Mundial, nomás. Ya pasó un mes y hubo varias sorpresas: Francia e Italia volaron enseguida, el personaje del mundial no fue ningún jugador sino un pulpo,  Brasil se fue demasiado temprano para sus expectativas y Argentina… no tuvo tiempo de disfrutarlo porque voló al día siguiente.

Pero hay algo que me resultó, como a muchos, insoportable. Ese sonido taladrante, continuo y que parecía no tener fin. No entiendo cómo las quejas no consiguieron frenarlo a tiempo.

Día tras día y partido tras partido esa especie de ladilla auditiva que iba dale que dale con un sonido más alejado de lo musical que Corea del Norte de ganar el Mundial.

Yo se que hay gente que lo encuentra gracioso, agradable e incluso algunos lo consideran soportable pero en lo que a mi respecta me alegro que termine el mundial sólo para dejar de escucharlo.

En otras palabras: menos mal que se termina porque si tengo que seguir escuchando a Shakira con su Waka Waka me obturo los oídos con cera caliente.

Hace falta seguir y seguir torturando los inocentes oídos con la voz de esta mujer que, pobre ella, pareciera que le están arrancando los pelos con tenaza??

Menos mal que tengo las vuvuzelas grabadas asi cada vez que ponen el temita en cuestión, lo puedo neutralizar con un sonido más soportable.

Para Brasil 2014 propongo que mejoren el nivel y le propongan el tema central al dúo Ileana Calabró-Karina Jelinek (para quienes no las conocen, son 2 participantes de un certamen de canto con muy poco oído y peor entonación).

Aclaración: lo anterior fué escrito antes de la final, asi que agrego felicitaciones a "La Furia" por un excelente Mundial. Sana envidia de quienes nos quedamos en cuartos... en cuartos traseros expuestos!!
Claramente una selección dirigida por Don Carmelo Campanelli, tenía que ser unida y con un objetivo común. No hay nada más lindo que una copa conseguida...(cántese con la música de Los Campanelli)








Fotos: vuvuzela by Profound Whatever y 2Dones by ElHuber

miércoles, 7 de julio de 2010

Al Abu Rar, nuevamente



Ya conocimos al Maestro en un artículo anterior. Yo continúo leyendo sus enseñanzas, que me sorprenden cada día por su vigencia.

Les acerco un nuevo extracto de máximas que encierran toda la sabiduría beduina que el Maestro fue recopilando a lo largo de su vida sobre el arte de sobrevivir en ámbitos laborales.

Espero que lo puedan disfrutar, aprovechar y aplicar:

Cap. I – De los inicios
  • No te pongas en situación de explicar: cuando tienes que dar explicaciones, ya estás en problemas.
  • Ayuda a otros a subir al camello, pero no permitas que para hacerlo se suban a tu espalda.
  • Si un camello te patea, mantente a distancia. Si un amigo camellero te patea… acércalo al camello pateador.
  • No es lo mismo “la burocracia” que “laburocracia”, entenderlo y entender cómo es tu lugar de trabajo te aclarará varias dudas. Y muchas veces te allanará el camino.

Cap. II – De los jefes
  • Cuanto más pública haga un jefe la reprimenda, menos seguridad tiene de su propia capacidad y autoridad.
  • Cuanto más se jacta un jefe de su política de puertas abiertas, es que más abiertas están hacia la salida.
  • Un jefe sabio, permite que crezcan sus subordinados: este crecimiento lo impulsará  necesariamente hacia arriba. Uno mediocre intentará crecer a costa de ellos y esto, en algún momento lo hará hundirse.
  • Un buen jefe es como una carpa en el desierto: te da la sombra necesaria y baja la temperatura del piso para que puedas trabajar tranquilo.
  • Cuando llegues a jefe, permite a todos demostrar su propio nivel de inoperancia.

Cap. III - De los compañeros
  • A veces un elemento de trabajo ruidoso y molesto tiene amplias ventajas comparativas cuando tu compañero tiene las mismas características.
  • Ante la presencia de un obsecuente, no te amargues: relájate, observa y disfruta. El tiempo te juega a favor.
  • Desconfía de quien comienza sus frases con “A mí no me gustan los chismes peeeero…”, probablemente no debas confiarle tus secretos.

Cap. IV- De los ascensos
  • Es bueno subir gracias a la ayuda de un camello, pero trátalo bien: puedes caer más rápido de lo que has subido.
  • Desde arriba se ve todo más claro, pero no pierdas de vista el piso o te encontrarás con él de repente.
  • Cuantas más cabezas pisotees para subir, menos firme será la arena que pises estando arriba. Y probablemente muchos más se alegren de verte caer.


Que las arenas del tiempo te permitan asentar tus experiencias.


lunes, 5 de julio de 2010

Otros 4 años?



No soy futbolero. Eso ya lo dije en repetidas oportunidades, pero siempre es divertido imaginar la cara de la gente cuando lo lee. 

De todos modos, un Mundial nos acerca a todos a ver por lo menos los partidos de la Selección. Este Mundial no fue la excepción. Vi los partidos y, más allá de mis opiniones personales acerca del DT, esperaba que se llegara más lejos. No se dio.

En mi caso sería un “no se dio y punto”, pero sé que en la mayoría de los hogares no es así. Hay una especie de vacío y de agonía masoquista pensando en los 4 años que faltan. Cuatro años!!! 48 meses!!! Cómo lo van a soportar??

Tantas esperanzas y todo parecía tan claro. A priori parecía impensable no planificar 4 años de alegría y deleite. Teníamos todas las oportunidades en nuestras manos!! Se nos presentaba una oportunidad única en años y no la íbamos a aprovechar? 

Y así fue como cientos miles de hogares argentinos apostaron a esa alegría planificada. El problema es que el final (anunciado?) llegó tan de golpe que no se pueden recuperar. Miran los resabios de ese festejo anticipado y no saben cómo van a hacer para que duela menos. 

Todos los que sufrieron de la fiebre mundialista y de entusiasmo a largo plazo miran hacia delante y ven 4 años de una mezcla de bronca y resentimiento. Sobre todo ahora que la fiebre, lamentablemente, se curó con 4 dosis de una conocida aspirina alemana.

No es un tema de banderas. Siempre podemos usarlas. Las camisetas, digamos que también. Ni que hablar de las graciosas trompetitas, rebautizadas como vuvuzelas,  que tan bien les hacen a nuestros oídos y nuestros nervios.

No, no es nada de eso. Lo que más duele, lo que más jode, lo que más preocupa son esas putas 48 cuotas que quedan para pagar el LCD. Ese que, cada vez que llegue el resumen de la tarjeta, va a doler pagarlo. Peor aún, ese que cada vez que se encienda, va a tener un cartel en pantalla,  casi más real que imaginario, que diga “Alemania 4 Argentina 0”.

Salir del Mundial en cuartos de final, a la larga uno lo digiere, pero las 48 cuotas que faltan para pagar el plasma... esas sí que van a ser difíciles de digerir. 

jueves, 1 de julio de 2010

Ritos tribales



Uno de los principios básicos de la Sociología y la Antropología nos induce a no ver las actitudes y rituales de etnias y/o épocas diferentes extrapoladas bajo la perspectiva de nuestra propia época y cultura. El relativismo cultural plantea que lo que para unos es sorprendente, extraño y hasta repulsivo es, para otros, una consecuencia natural de sus usos, ritos y costumbres.

Uno de los grandes antropólogos e historiadores es, sin lugar a dudas, el conocido Shicker von Bosckstout. En las notas que dejó acerca de sus constantes estudios e investigaciones, pudimos rescatar este interesante análisis.
Es uno de los casos más sorprendentes que la antropología nos puede brindar pero no pudo desentrañar el principio que movió a esta tribu a realizar semejante ritual: el Oirosac.

Les dejo las notas de von Bockstout, tal como me han llegado, para que ustedes saquen sus propias conclusiones:

“La tribu realizaba, de manera constante, el rito del Oirosac. Este rito se preparaba con mucha antelación y se extendía por horas. Previo al inicio, los que iban a participar del mismo se preparaban con atavíos especiales y realizaban en sus cuerpos marcas que iban desde dibujos y pinturas, cambios en sus peinados y hasta modificaciones que exigían cortes y agregados artificiales para “estar a la altura” del evento.

Todo comenzaba con la declaración pública de los anfitriones de su voluntad de realizar el Oirosac. Una vez hecho esto comenzaba una seguidilla de rituales secundarios que llevaba a que los miembros de la tribu que participaban fueran entrando en un trance progresivo y creciente. El mismo es producto de la ingesta de alimentos y brebajes estimulantes, acompañados de danzas rituales, muchas de ellas con movimientos predeterminados, que los iban induciendo, entre otras cosas,  a perder la noción del tiempo transcurrido y hacer desaparecer los tabúes.

Muchos de los participantes eran agrupados de acuerdo con intereses comunes. A veces el criterio de asociación dependía de la percepción de los organizadores, generando no pocos roces en el momento del Oirosac.
Con el correr de las horas se notaba el deterioro externo: los ropajes ya no estaban en el estado original, tampoco los peinados y mucho menos las pinturas rituales que, en muchos casos se iban rehaciendo con el correr de las horas sin lograr por lo general acercarse al estado original.

Los participantes de mayor edad intentaban demostrar los más jóvenes de la tribu que aún estaban en condiciones de mantener la energía durante todo el ritual. Casi mayoritariamente, debían abandonar sea debido al exceso de alcohol o de años. En ambos casos el resultado era una serie de movimientos inconexos y extraños o declaraciones a voz en cuello fuera de lugar realizados ante todos los participantes, generando momentos de vergüenza para sus allegados (y para él mismo al recordarlo).

Llegado el momento cúlmine y ante una serie de sonidos específicos, los que aún se encontraban en condiciones de hacerlo se arrojaban al centro del lugar y comenzaban a moverse en una danza ritual. Sin ningún tipo de inhibición y utilizando ornamentos externos que en muchos casos ocultan sus facciones, se entregaban a este frenesí extático. Es durante este momento que, ante la sorpresa de quienes participamos como observadores y como si existiera una llamada interna, los que aún pueden moverse se alinean en una fila. Quienes lideran este movimiento son, por convención, los anfitriones del Oirosac. Serpentean y se mueven al ritmo de los sonidos que, a esta altura son casi ensordecedores. La fila recorre el lugar e intenta sumar (arrastrar) a todos los presentes. Quieran o no. Muchos acceden al pedido, que más podría ser considerado como una imposición y se suman a fin de no pasar el escarnio de la negativa pública. Pese a que ya no tenían fuerzas o no querían participar, todos en la fila ostentaban amplias sonrisas aunque, luego lo supe, la mayoría odiaba la situación.

Sobre el final y con la intención de bajar el nivel de locura generado, se bajaba de golpe tanto el volumen como el ritmo de los sonidos y se servía un último plato de comida a los participantes.
Los anfitriones desarrollaban una especie de competencia para demostrar que habían organizado el Oirosac más impactante y descontrolado.
 Así como lo describo, participé  muchas veces, las más como observador, y aún así no entiendo el ritual!!”

Releyendo el texto de von Bockstout me sorprende ver lo parecido que es este ritual a un casorio con carnaval carioca y trencito incluído…

Saludos!!!