miércoles, 24 de marzo de 2010

Historia a medias



Cuando lo conocí, parecía un buen tipo. Un tanto parco y poco comunicativo, pero buen tipo.
Me llamaba la atención que nada jamás le pareciera lo suficientemente gracioso como para reirse. A lo sumo, y eso sólo si no había escapatoria, esbozaba media sonrisa. Debo confesar que me chocaba. Por naturaleza disfruto del humor y cuando algo me parece gracioso, soy de carcajada sonora. Hasta llegué a creer que mi risa tenía personalidad propia. Por eso este tipo no me terminaba de cerrar. Insisto, un buen tipo, alguien con quien valía la pena compartir el ámbito de trabajo pero, a mi gusto, con una seria falta de humor. Como pasa generalmente cuando uno cambia de trabajo, con algunos te seguís viendo y con otros no. El pertenecía a este segundo grupo.

Un día, años después, de improviso me mandó un mail. Un mail de esos con múltiples destinatarios. Nada personal, aparentemente. Mi primera reacción fue borrarlo, como hago siempre que me llegan esas cadenas que muchos insisten en mandarme. Pero, por suerte, en esa fracción de segundo que queda antes de apretar “delete” algo me frenó. Y lo leí.

Era un relato detallado de algo que le había pasado hacía unos pocos días. En el mail me enteré que era hijo de desaparecidos, que por suerte para sus abuelos había permanecido con ellos y que su nombre era SU nombre y no uno inventado por quien impone un nombre y roba una identidad. Y lo más importante: que lo había contactado un amigo de sus padres, con mucha necesidad de reencontrarse con una historia personal trunca.
Contaba en el mail de cuantas cosas nuevas se había enterado a través de este nuevo/viejo conocido. Tuvo la oportunidad de reconstruir la historia de sus viejos desde el lente de quién los había conocido como sólo los amigos de la adolescencia te pueden conocer. Y se descubrió más parecido a ellos de lo que nunca pudo saber o imaginar: en actitudes, posturas, intereses y pasiones. Recuerdo leer el mail y emocionarme con cada parte del relato: la llamada, el encuentro, el revisar fotos antiguas…

Había dejado de verlo hacía algunos años, pero tuve la necesidad de llamarlo y encontrarme con él. Un café de esos que los porteños sabemos estirar, cuando la charla lo amerita.

Lo vi muy bien. Conmocionado pero bien. Distinto, había en él algo distinto. Sin poder parar de hablar de su reencuentro que era simplemente, como dijo durante ese café compartido, reencontrarse con él mismo, con una parte de su identidad que no conocía. Yo sabía que había algo más: se había encontrado con el humor y  con la carcajada sonora que, según ahora sabía, era idéntica a la de su padre. Pero había algo más: había encontrado la media sonrisa que le faltaba.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Dedicado a los 30.000 desaparecidos y sus familias, a los que aun no pueden disfrutar de su verdadera identidad y a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que no aflojan y abogan por la plena vigencia de la Memoria y los DERECHOS HUMANOS y porque podamos finalmente construir un país sin antagonismos pero con Memoria, Justicia e Igualdad.




lunes, 22 de marzo de 2010

Cayendo bajo



No me siento orgulloso, pero fue en otro tiempo. Era más joven y me dejaba llevar por el impulso. Ustedes saben cómo es. A veces el precio determina y te llevás lo que puedas comprar.

Yo sabía que no era lo mismo. Es más: sabía que ni siquiera debería consumirlo. Un simple tema de salud. Y no es que “el de buena calidad” sea precisamente la panacea de la salud eterna. Pero todos sabemos que ante un momento de necesidad, agarrás lo que venga. Es como si todo lo que te dijeron o te contaron o viste con tus propios ojos no importara. De golpe necesitás y, si no hay lo que deberías consumir, aunque suene raro decirlo así, cualquier cosa te viene bien. Lo importante es apagar esa necesidad que te quema por dentro.

Ahora, viéndolo con un poco de perspectiva, casi suena gracioso: fue recién después de agarrar el “lo que venga” que sentí realmente el fuego por dentro. Como si realmente me estuviera quemando.

No traten de ponerse en paternales y moralistas: ya sé que no es un tema de necesidad real, que es una adicción y que no debería haber agarrado ni una cosa ni la otra, pero no lo pude frenar. Siempre me pasa lo mismo: visto a posteriori, nada tiene lógica ni explicación. Es claramente fruto de la necesidad y el impulso.

No quiero ponerme ni en ejemplo ni en víctima. Pero tengan presente esta historia para no caer de la misma manera. Sé que debería decirles: no agarren nada, tengan fuerza y dejen pasar la tentación, pero sería muy hipócrita de mi parte. Asi que voy a tratar de ser lo más ecuánime posible: si van a morfarse un alfajor, que sea de los buenos. Yo me embuché un Fulbito y un Guaymallén de fruta y la acidez me duró un trimestre. Me hicieron acordar a Titanes en el Ring: “Chicos, no prueben esto en casa!”

(Para aquellos que gustan de los alfajores, les recomiendo El Blog de los alfajores, un sibarita de estas golosinas que hace un análisis a fondo de cada marca y tipo de alfajor).

miércoles, 17 de marzo de 2010

18 años



En esta Argentina donde pareciera que el denominador com­ún es la desesperanza, hay jóvenes que viven  en un ambiente que les es muy favorable y que, en su plena adolescencia, pueden desarrollarse y crecer. Que no sólo están mejor que nunca sino que, año a año, sus perspectivas mejoran.

Hablo de la falta de justicia que hoy cumple, precisamente, 18 años. Nada. Mucho. 
El día del atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires, vimos su nacimiento. Cada año que pasa, sus esperanzas de perpetuarse crecen y hay muchos, lamentablemente, dispuestos a colaborar en este sentido: los que niegan la verdad, los que escondieron y esconden las pruebas, los que obstruyen el avance de la investigación y los que, como esbirros miserables, defienden a los autores del atentado y legitiman sus acciones, convirtiéndose en simples mercenarios que venden su (poco) sentido de la decencia por un puñado de billetes.

No nos podemos permitir, como país, que estas personas ganen el espacio que le corresponde a una sociedad sana. 

Entonces, porque quiero realmente un país con futuro es que no dejo de pedir JUSTICIA. Porque creo que los verdaderos jóvenes tienen que crecer, creer y crear es que sigo diciendo PRESENTE cada año. Pero principalmente porque quiero recordar a las víctimas y repudiar a los autores (de todo tipo) y sus cómplices tanto los de ayer como los actuales, es que escribo esto y lo comparto, aunque el espacio sea, generalmente, de humor.

Por la memoria, por la justicia y por la vida.

lunes, 15 de marzo de 2010

Cocina molecular, las pelotas!



Yo entiendo que somos todos muy modernos y que hay que fluir con las nuevas tendencias y varios etcéteras más. Pero hay cosas con las que no se jode.
La comida es sagrada y la blasfemia se paga caro.

Yo quisiera compartir con ustedes algunos extractos de un menú de la muy actual cocina molecular que me llegó por mail y mis comentarios al respecto.

El menú tiene varios pasos: snacks, entrada, plato, ante postre, postre, café y petit fours. Traducción: de cada paso te vamos a dar una muestra ínfima pero te vamos a sacudir unos precios que, de todos modos, se te van a pasar las ganas de comer.

Comentemos el menú y después me cuentan. Por razones de espacio incluí sólo una de las opciones por cada paso. Aclaración: la descripción de los platos es tal y como aparece en el menú. Créanme que yo no tengo tanta imaginación.

Veamos:
  • Snacks
Humita: galleta crocante de chala, pasta de maíz en pomo, gel tibio de ternera, cous cous de tomate picante y queso taleggio gratinado.

Al principio creí que era una broma. Ninguna persona en su sano juicio puede ofrecer semejante “snack” sin estar, por dentro, riéndose a carcajadas de su interlocutor. Pero lejos de ser asi, la cosa parecía en serio y decidí seguir leyendo
  • Entrada
Bomb esponja (sic): esponja líquida de zapallo e hinojo, tartare de langostinos, carpacccio de vieyras y todo lo que quedó del zapallo (otra vez, sic).

Ya desde el título te dan ganas de agarrar al cheff y, luego de un proceso personalizado, agregar al menú “Criadillas a escala humana, moradas a golpes”. No sé si será rico pero a mí, me haría sentir mejor. Después que se bañe con la esponja líquida de zapallo e hinojo y que guarde lo que queda del zapallo donde el sol no alumbra.
  • Plato
Carne a cucharadas: carrillera de ternera (36 hs. a 65o), papa con caramelo de chorizo y morrones asados sin morrón. Servido con cuchara.

Primero: carne a cucharadas en Argentina es una vulgar afrenta al más puro sentir nacional. Exijo que le retiren la nacionalidad o permiso de residencia a quien se le ocurre semejante abominación. Por otra parte si veo el cartelito “Los platos son hechos en el momento, sepa disculpar las demoras” no entro ni en pedo (36 horas!!!!?????, no sé si lo cocinan por calor o por aburrimiento). Lo de caramelo de chorizo… en fin, hace falta? Ya veo el diálogo “Vení que te convido con caramelo de chorizo” “Estás loco? Asi nomás? Por lo menos invítame a cenar y después vemos…” Aunque, visto de esta manera, si agarra viaje te ahorrás la cena. Pero lo de los “morrones sin morrón” me mató. Esto es, realmente, “vender humo”. El Sr. Cheff puede interpretar libremente lo que puede hacer con la cuchara…
  • Ante postre
Choco-aereo: fina capa de chocolate aireado, con frambuesa liofilizada y ácido cítrico.

Oral o inyectable? Habrá en el Restaurant del Dr. Ahorro(*)?
  • Postre
Desayuno japonés: frutas, yogurt, cereales, té, granola, jugo de naranja.

Nada espumado, liofilizado, hipercocido o gelificado? Mmmmm, me resulta sospechoso.

Como dije al principio, la comida es sagrada y la blasfemia se paga caro: este “delicioso” menú, para el que esté dispuesto a comerlo tiene un precio que, siguiendo el lenguaje culinario, te parte al medio como un queso.


Por favor, para que no me sienta tan mal, díganme que en realidad es una broma y que nadie inventó esta porquería gastronómica. Hasta Marley (**) come mejor en sus viajes.
Si alguien comió estas "delicias", por favor hágame llegar sus comentarios. Yo, paso.


(*) Farmacias de Dr. Ahorro: son farmacias donde se venden medicamentos genéricos a precios sensiblemente inferiores a los de las farmacias tradicionales.
(**) Alejandro “Marley” Wiebe: conductor televisivo que se caracteriza en sus programas de viaje, entre otras cosas, por comer insectos varios y por lo general bastante repulsivos.  


miércoles, 10 de marzo de 2010

Sin ella



Cómo me dolió la despedida! Fue justo en el momento de subir al avión. Nos separaron. Para ser más exactos, casi la arrancaron de mi mano. Sin darme tiempo para decirles lo que pensaba o de quedarme, como último recuerdo, con algo de ella.

La idea era otra. Yo planifiqué todo para que estemos juntos, no quería separarme. Necesitaba de su cercanía. No esa  desesperación melosa de estar pegados todo el tiempo, pero por lo menos saber que estaba conmigo, que contaba con ella. Es, lo reconozco, un síntoma de inseguridad, pero necesitaba saber que si cada tanto miraba, la iba a ver cerca, que nadie se la llevaría.

Pero no pudo ser. Se la llevaron. Con pocas explicaciones, sin la menor muestra de comprensión, la arrancaron de mi mano. No hubo nada, absolutamente nada, que yo pueda hacer.

Y en mi mano quedó un papel, un simple papel, como única esperanza de volver a verla, de reencontrarme con ella y saber que estaba entera. Podía confiar en ellos? Quién sabe… todo era posible. Y si ella no volvía a aparecer? Si quedábamos separados por un mundo de distancia, qué? A quién le iba a reclamar? O peor aún, quién escucharía mis reclamos?

Sólo me quedaba una opción: resignación. Resignación y esperanza.

Habrase visto! Insolentes! Llevarse mi valija de mano porque era muy grande y pesada!!

Tendré que retirarla en la cinta, al llegar.

(N.del A.: inspirado en un brillante monólogo del comediante español Luis Piedrahita. Si no lo conocés, solucionalo YA!)

lunes, 8 de marzo de 2010

Quiero mis 15 minutos!!



No hay vuelta, che. Si uno quiere mucha repercusión, tiene que ceder. Hay que tomar los caminos que la masividad indica y volcarse a las recetas estandarizadas.
Por eso, a partir de ahora, voy a incorpora algunas notas que ayuden a allanar el camino a la fama.
Hoy presentamos: Puedo ser un famoso mediático?
Claro, tontín! Todos podemos serlo. Sólo hay que saber algunos secretos que nos permitirán  descollar en el mundillo de la farándula doméstica. Seguí estos consejos y la fama llamará a tu puerta!!
  •  Enganchate un/a famoso/a y hacele de pareja de verano.
  • Si no lo podés lograr, invéntalo y fráguate un par de mails o SMS que lo/a incriminen. Para cuando lo tengas que demostrar ya te hiciste un lugar en los programas “de actualidad”.
  • Una vez finalizado el romance eterno (esto es entre 3 y 7 días después de iniciado) defenestrá públicamente a tu contraparte con comentarios lapidarios. Si refieren a sus dotes y virtudes sexuales, mejor aún.
  • Si ya estás en pareja dejala en escándalo ruidoso con argumentos del estilo “no me deja crecer” o “limita mi potencial”. Si tu actual ex puede llorar o mostrar una crisis nerviosa en cámara mejor!
  • Busca alguien con quien pelearte. No ahorres insultos pero minimizá el sarcasmo: pueden no entenderlo ni tu “enemigo” ni el público objetivo que quieras seducir. Y lo más probable es que vos mismo no lo entiendas.
  • Cuando parezca que están a punto de descerrajarse un garrotazo y mostrar finalmente sangre… hagan una pública y emotiva reconciliación. Besitos, piuitos y manoseos varios, ayudan.
  • Desmayos, internaciones e incluso alguna detención o escándalo judicial son aliados incondicionales de un mediático en ascenso.
  • Mujeres: es esencial un primerísimo primer plano del acceso al colon y sus áreas circundantes.
  • Acompañalo por frases como “Yo lo hago por mis hijos”.
  • Conseguite un futbolista, quedá "sorpresivamente" embarazada y, como ya le enganchaste la billetera, ahora largalo y... a vivir de sus ingresos!! (aquí aplican perfectamente los 2 puntos anteriores). Además podés hacer un carrerón defenestrando al susodicho en cámara.
  • Toda cirugía suma puntos. Sobre todo las exageradas y poco naturales! Nada mejor que la sorpresa constante, labios de morcilla y pómulos de paragolpes.
  • Es muy importante tener un coeficiente intelectual que no llegue a las 2 cifras. En caso de tenerlo, es esencial esconderlo. Recuerde que el público adora a la gente que se jacta de su propia estupidez y que intenta por todos los medios demostrar que la incultura manda.
  • Si te preguntan de temas que no manejas (cultura general, política nacional o la tabla del 1) siempre hay que tener a mano una frase que te saque del paso. No exageres con la frase. Hay un límite en el grado de vacuidad neuronal que la gente tolera. Ese límite “lo dejo a tu criterio”.
  • Ojo con participar de programas de opinión!! Como el nombre lo indica, se debe tener opinión sobre algo y, en caso de tenerla debe poder expresarse…
  • Si te sobra la plata, enrostrárselo al público parece ser una genial ocurrencia. Siempre y cuando quieras ser una figura med/med (mediática y mediocre). No es falta de conciencia social, es identificación positiva… o alguna otra neologismo estúpdo que justifique semejante animalada. Recordá esta premisa: maltrato, violencia y agresiones con plata salen por programas de chimentos (*) con varios idiotas aplaudiendo tus actos, sin plata en los realities policiales (*), con varios canas aplaudiéndote la cara.

Esto es sólo el comienzo. Inicien su camino con estos sanos consejos y recuerden anular un porcentaje importante de sus neuronas. Sobre todo las relacionadas con los escrúpulos, la racionalidad y la ética. Si lo consiguen, el  camino a la fama meteórica está asegurado. Sobre todo en nuestra TV, una de las mejores del mundo!!! (aggghhhhjjjjj, tfu!)

(*) Aclaración para quienes no conocen la TV en Argentina: 
  • Programa de chimentos: aquellos que saben leer el morbo popular por enterarse de los chismes,  reales o inventados, de los aspirantes a famosos que están en plena trepada o ya pelean el descenso.
  • Realities policiales: programas que acompañan a móviles de la Policía y que supieron leer el morbo popular por ver las peleas, reales o inventadas, de aquellos que  por simples motivos económicos no clasifican para mediáticos.

jueves, 4 de marzo de 2010

Teoría del convencimiento.



Alto y con firmeza (o podría decir "fuerte y claro" pero sería demasiado autobombo). Esa es la clave. No hace falta saber de qué estás hablando. Ni siquiera tocar de oído.
Lo importante, en este mundo donde la percepción es la realidad, es que tu interlocutor crea que sabés del tema. Puede tener dudas acerca de tu opinión pero debe salir de la charla convencido de que, seguramente, el que estaba equivocado era él.
Al participar en una conversación donde el tema nos es ajeno, nuestra opinión puede resultar como mucho, insignificante. Y esto, para quienes tenemos una notable inflamación en la glándula que regula el protagonismo, es inaceptable. Es en estos casos que debemos echar mano a este recurso invaluable: la Teoría del Convencimiento. Cabe destacar que algunos de los puntos principales para que el efecto se produzca son:

  • Elevar suavemente el volumen de la voz.
  • Bajar el tono.
  • Hablar con firmeza.
  • Utilizar frases cortas.
  • Utilizar pausas y arquear las cejas.
  • Mencionar estudios, cuanto más técnicos mejor, que apoyen el punto a demostrar.
  • Ante negativas  o dudas, una oportuna cara de hastío o mirada cómplice con algún tercero, serán de invalorable ayuda.
Veamos algunos casos:
Caso 1
Año mundialista (o de Copa América o cualquier otro torneo futbolero insufrible). Quienes no manejamos temas futbolísticos nos vemos expuestos a un sinnúmero de charlas donde no sólo no sabemos qué nos preguntan sino que corremos serior riesgos de desbarrancar (N. del A.: en mi casa se maneja menos fútbol que en el Canal Gourmet). A no desesperar. Recuperemos el protagonismo y la centralidad que el simple desconocimiento del tema nos pretende arrebatar.
Alguien:- Cómo clasificó Argelia?
Yo (sin la menor idea acerca de Argelia, cómo juega, si realmente clasificó y varios etcéteras más):- Eliminó a Costa de Marfil en un partido complicado que terminó 7 a 6.
A:- Estas seg…
Y (interrumpiendo y elevando el tono):- Costa de Marfil 7 a 6!!
A:- Yo creía que…
Y:- A ver si nos entendemos: 7 a 6. No me crees? Apostamos. Lo que quieras. Pero que sea fuerte. Yo para apostar boludeces, no pierdo el tiempo.
A:- No, no (dubitativo), si vos decís debe ser asi…
Listo.

Caso 2
Muchas veces en nuestra vida de oficina nos topamos con personas que lo más parecido a una PC que saben manejar es la Olivetti Lettera modelo ´72. Estas adorables personas, ante un revés informático, suelen adjudicar la responsabilidad al “sistema” que, pobrecito, alterna entre la torpeza (se cayó), el autoritarismo (no me permite…) y las tendencias suicidas (se colgó). Como sus consultas, casi siempre en forma de reclamo, suelen llegar cuando uno menos las necesita el diálogo podría desarrollarse de la siguiente manera:

Cacatúa (*): El sistema no me permite mandar mails!!!!!!!
Yo: Es un problema de interconectividad. Para poder restablecerla tenés que reiniciar la máquina, cambiar las claves y reinstalarle la placa de conexión. Si no funciona, avísame.
C: Pero no lo podés ver?
Y: Noooooo!!!!!!!! Cuando se trata de la interconectividad es importante que cada uno resuelva el problema. Si no, se puede crear un conflicto de archivos por que el server no reconoce la IP y después… preparate!
C: pero la otra vez….
Y: Olvidate de la otra vez! Esto es completamente diferente. Hacé lo que te digo y vas aver que funciona. Ojo que, si cuando terminaste sigue sin funcionar es porque te equivocaste en algún paso…
Voila!

Ustedes pueden creer que exagero pero, la experiencia me indica que esto se cumple en un 97% de los casos. De hecho se han realizado varios estudios al respecto que demuestran que en el 80% de las situaciones, el interlocutor eleva el concepto personal del “convencedor” en escalas que varían entre un 18 y un 23 %
Créanme. Es asi. Estoy dispuesto a apostar, si a ustedes les gusta perder plata…

(*) Cacatúa: dícese de la persona que se considera a si misma como un elemento exótico y llamativo y, en definitiva, no es mas que un loro barranquero vestido de gala.

martes, 2 de marzo de 2010

Docentes testimoniales


Se larga el año lectivo. Para nosotros, en casa, no es un año más. Este año empezamos la escuela primaria. Se nos vino encima, casi sin darnos cuenta, este primer grado. En realidad debería decir, casi sin querer darnos cuenta. Porque, seamos sinceros, en diciembre terminamos el jardín y tanto mi mujer como yo contamos con la capacidad natural para entender la natural sucesión de hechos que nos han llevado a este momento.
Ayer, con la emoción y los nervios ya previstos, acompañamos a nuestro primer hijo a su primer día de primer grado. Yo no estuve tan nervioso cuando lo viví en primera persona del singular. Claro, esto es diferente. Sabemos cuántos mundos se le abren como opción al comenzar su escolaridad.
Eso si tuviera docentes.
Pero me estoy adelantando. Fíjense todos estos datos:
  • Una docente titular decide, 2 días antes de comenzar las clases, dejar su cargo en manos de una suplente (sin que exista la mencionada suplente) por otro cargo. Aclaro: no renuncia, lo mantiene como titular…
  • Ante la falta de una docente, la dirección de la escuela decide poner al frente del aula a otra que el año anterior, ante las reiteradas quejas por mal desempeño y faltas comprobadas, se la había trasladado a Biblioteca.
  • En el acto de inicio, 3 grados no contaban aún con docentes.
  • Una de las docentes tomará su cargo 10 días después del inicio de clases porque se casó y estaba de viaje. Claro, es entendible, justo este año el inicio de clases le cayó en Marzo y ella no tenía forma de saber que iba a ser como siempre…
  • La Directora nombra a los docentes que tiene y, en el medio del acto comienzan a discutir 2 maestras reclamando, cada una de ellas, que le corresponde 2do grado y no 3ro.
  • En el jardín, al mes de comenzar las clases, cuando los chicos de 3 años se habían familiarizado con el aula y su docente, esta debió dejar la sala porque la titular, que contaba con licencia para tomar otro cargo, decidió volver. Final de la historia: 3 semanas después, volvió a irse. Por suerte pudo retornar la docente original. De todos modos no es tan grave: son chicos de 3 años y es bueno que se vayan acostumbrando a este tipo de improvisaciones.
  • Al ingresar al aula, los chicos descubren que no tienen sillas suficientes para todos. Yo entiendo que fue todo sobre la hora: sólo desde Diciembre sabían cuántos alumnos iban a tener. Por otra parte, la escuela no tiene modo de saber, hasta último momento, si la relación “1 chico, 1 culo, 1 silla” se iba a cumplir sin excepciones y no es cosa de andar despilfarrando recursos.
  • Al preguntar a la Directora cómo era posible que se permitan algunos de los hechos mencionados su respuesta, con cara de circunstancia, fue: “Y… asi es el sistema”. Idéntica respuesta recibí por parte de la Directora de jardín: “Y… asi es el sistema”.
Asi es el sistema?? Qué lo parió con el sistema!!! Qué fuerza tiene!!! Cuánta influencia!! Tanta como para arrasar con la ética profesional, con los principios básicos de la pedagogía y la educación y, fundamentalmente, con el respeto por los alumnos. Yo comprendo que la realidad salarial de los docentes es vergonzosa. Que quienes deberían transmitir y formar a las futuras generaciones tienen, a fuerza de años de falta de inversión educativa, un sabor amargo en el ejercicio de su profesión. Pero, para quienes apostamos a la educación pública y que sin lugar a dudas apoyamos los reclamos por una mejora salarial que jerarquice la actividad docente,  no nos convence la frase de “Y… asi es el sistema”.
Hasta que dejemos de echarle la culpa al “Sistema” (asi: impersonal, paternalista y omnipotente) parece que vamos a tener que seguir soportando a los “Docentes testimoniales”: figuran en las listas, tienen el cargo, son titulares… pero no aparecen, no se preocupan ni ejercen.
En definitiva, es un proceso formativo. Deben estar formando la clase política del futuro…
Sólo falta que, a continuación del Himno Nacional, entonemos las estrofas de “Lo atamo con alambre”, en honor a esa forma tan nuestra de hacer las cosas.