miércoles, 18 de noviembre de 2009

Volvió una noche




Y no fue un tango. Volvió y nos reencontró con todos esos amigos que nos acompañan desde que el nos los presentó: Pedro Navaja (su alter ego?), Adan García, Ligia Elena, el padre Antonio, el monaguillo Andres , Pablo Pueblo y tantos otros. Pero lo principal fue que él, Ruben Blades, volvió a un escenario en Buenos Aires y los que estuvimos allí, volvimos a emocionarnos con sus canciones, sus narraciones y su histrionismo.
El recital fue como si el público participara de un reality show, donde el presentador, nos iba trayendo, de sorpresa y sin tiempo de reponerse entre uno y otro, viejos amigos que disparaban memorias y recuerdos de años transitados al son de sus historias. Porque cada canción es una historia, cada tema concentra (y merece ser) un libro que pinta realidades cotidianas, de las buenas y de las otras. Y cada personaje, a fuerza de cantarlos, es un amigo al que conocemos de años.
Todavía recuerdo su recital anterior en esta sureña capital, hace ya varios años: un teatro lleno y Ruben cantando esa musical, pegadiza y contundente denuncia contra la discriminación que es Ligia Elena a capella mientras todos manteníamos un silencio admirado. Silencio que duró sólo hasta el final de la canción, porque en ese momento estalló una ovación que resuena en mis oídos hasta hoy.
Pero lo más importante de este reencuentro fue el rescate  de temas que siguen vigentes y, lamentablemente, sin solución, expuestos de la manera directa y contundente que tiene Blades. Al escuchar “Desapariciones”, sentí que volvió a darle el lugar y la relevancia que tiene la memoria de los desaparecidos de todo el continente. Memoria tantas veces bastardeada por el uso y abuso de quienes deberían preservarla y terminan manchándola. O cuando habla de Pueblo, así con mayúscula, y se entiende un pueblo inclusivo, sin desgarros de rencor ni revanchismos, sin enarbolar banderas de demagogia panfletaria y demostrando, en lo personal, que existe una nueva política que puede cambiar las cosas... y encima para mejor!!
Puede un cantante sonar tanto mejor en vivo que grabado? Puede. Con una banda como es Seis del Solar, que no descuida ningún detalle, que se luce en cada interpretación y que da el marco perfecto para que otra vez el recuerdo de un recital con ellos perdure por mucho tiempo.
Pero no te confíes Ruben, el recuerdo perdura pero ya pasaron unos años y nos pusimos más quisquillosos: no creo que tengamos paciencia para esperar otra vez tanto tiempo. Volvé pronto.


2 comentarios:

  1. Casi lloro, mira....y justito ayer me la pase escuchandolo toda la mañana mientras estaba en el taller....muy interesante su nota, m'ijo. La Vero.

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  2. Hola Vero, y sepa ademas que hizo una version acustica de Adan Garcia, solo el con su guitarra, que nos puso la piel de gallina a todos. Y algunos, hasta piantamos un lagrimon.

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