viernes, 13 de noviembre de 2009

Abolición de la vergüenza.




La mayoría de nosotros no somos, en nuestra vida personal, muy vergonzosos. Pero existe la vergüenza socialmente inducida. Hay un punto esencial de este tipo de vergüenza que, a mi leal saber y entender debería ser parte del pasado.
No me refiero a perder las mínimas nociones de la vida en sociedad. Hablo de un punto específico: quién se sirve el último resabio de comida?
Llega un punto en cualquier reunión donde la comida sea protagonista, que queda lo que podríamos llamar “el refugio del guerrero”: la última empanada, la última milanesa, el último choricito  e  incluso el último pedazo de torta. Y aquí sobreviene la debacle: todos quieren hacerse de ese trofeo y nadie se permite comerlo. Pero todos miran…
Nadie tiene el coraje (la honestidad) suficiente para dar el primer paso y comer ese último reducto de la dignidad gastronómica.
A lo más que llegan algunos es a decir, mientras cortan a la mitad el trofeo en cuestión, “alguien comparte?” y siempre surge algún alma caritativa. Si, llegado el caso, alguien osara apropiarse del tesoro completo sin compartir, las miradas reprobatorias se multiplicarían y aunque a priori uno piensa que dicen “no te da vergüenza comer tanto?” la verdadera traducción es: “por qué te lo comés vos y no yo?”.
Boguemos, entonces, por la abolición de esta vergüenza inducida a fuerza de abalanzarnos sobre ese último espécimen comestible con una ostensible sonrisa de triunfo y, ante la primer crítica o mirada reprobatoria, expliquemos claramente que no lo hacemos movidos por la gula y el egoísmo, sino por un sano afán educativo: aprendan que si lo quieren lo comen y si no, se lo come otro.
Ahora si me disculpan, tengo que darles una charla educativa a mis hijos que miran con ojos de quiero y no puedo a la última facturita que queda en el plato. Menos mal que uno es un padre dedicado y comprometido con la educación de sus hijos, que si no…

4 comentarios:

  1. Me gusta que seas un tipo coherente, que lo que escribís sea lo que ponés en práctica!

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  2. en la pelicula noting hill con julia roberts, hay una escena donde se disputan el ultimo brownie, y se lo queda el que tiene la vida mas patetica de todos... es un buen metodo para decidir quien se come el ultimo pedazo de algo no?

    no?

    bueno, que se yo, decia nomas....

    saludos para el huber!!

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  3. Yo soy asi, lo hago solo con espiritu educativo...
    En cuanto a la vida mas patetica, no me gusta el metodo de decision porque me quedaria afuera...

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  4. muy buen edy soy vivi (la mama de dalia para que me ubiques jaja)

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