lunes, 26 de octubre de 2009

Diversidad a pedido


Que belleza esto del progresismo! De golpe todos (muchos) consideran que ser progre e inclusivo esta tan “in” que no se pueden quedar “out”.
En todos los estratos y todas las ideologías, hay como una tendencia a demostrar que “ya no odian a nadie” y que dejaron de lado los comentarios discriminatorios.

Lo que pasa es que quedarse en lo discursivo no ayuda a mejorar la imagen pública. Y es aquí donde encontré la veta económica.

Con un grupo de gente creamos un servicio para fiestas, reuniones, marchas políticas y eventos en general. No hacemos shows; no bailamos nicantamos en un escenario. Simplemente asistimos y les damos chapa de inclusivos a los anfitriones. 

De qué se trata? Fácil: nos contratan como si fuéramos amigos de la familia o de la institución organizadora y, listo! Ya nos pueden presentar como gente cercana y demostrar que están libres de prejuicios.

La empresa se iba a llamar “Tengo un amigo judío” pero después ampliamos la la oferta y, para tener un título acorde la renombramos como “Yo quiero alquilar un millón de amigos”.

Los interesados pueden contratar judíos, orientales, negros, extranjeros de países limítrofes, gays, pelados, gordos y, para determinados grupos políticos o programas de televisión masivos, incluso ofrecemos seres pensantes y algunas modelos que no se jactan de su propia estupidez.

Las características del servicio son modulares y customizables y, de acuerdo al evento, nos hacemos pasar por conocidos, amigos cercanos, candidatos a cargos electivos e incluso miembros de la familia (familia política, por supuesto!!).

Tenemos precios accesibles y estamos lanzando próximamente una serie de “combos” que minimizan el gasto total unificando el servicio. Por ejemplo: tenemos un paraguayo-gay, un judío-negro (que no es Sammy Davis Jr.), un coreano-gordo , etc. 

También tenemos una modelo/vedette con ideas propias, porteños humildes  además de algunos provincianos y latinoamericanos varios que no odian a los porteños. Estos, como buen producto exótico, salen como pan caliente.

El top de los servicios es un combo múltiple con el que estamos por copar el mercado: un negro peruano con ojos rasgados que no tuvo mejor idea que convertirse al judaísmo. Para completarla, se convirtió con un rabino reformista. Es gay, tiene ideas de izquierda pero no opina como si su única formación política la hubiera adquirido en un panfleto y además tiene plata. Usa muletas y está bastante gordito. Un combo infalible!!

Es, obviamente, un Producto Premium y el precio no es para todos pero el éxito está garantizado. Lo tienen reservado para actos políticos de partidos progre donde lo van a poner como candidato testimonial y en bodas muy “high” donde le reservaron lugar en la mesa principal. 

Hoy, además, estoy cerrando un contrato para una ficción para cubrir el cupo de diversidad que tan naturalmente surge de los castings...

Como el respeto a la diversidad es más una postura que una realidad, este emprendimiento viene a dar respuesta a un montón de individuos y organizaciones que no lo pueden encontrar natural y/o sinceramente…

Como dicen, las crisis traen oportunidades y hay que aprovecharlas. Yo me apuré a aprovechar las oportunidades que me presenta la actual (y continuada) crisis de valores.

3 comentarios:

  1. Genial Edy,
    Un abrazo

    Diego (un tucumano que no odia a TODOS los portenos)

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  2. Es un tema pertenecer a una comunidad,
    es un tema ser judio para un goy,
    es un tema ser goy para un judio,
    es un tema ser.
    La empresa se iba a llamar “Tengo un amigo judío”,
    y después "reflexionamos" y antepusimos al ser.

    JMT.

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  3. Pertenecer no es un tema. El tema es que desde el afuera te marquen que esa pertenencia descalifica.
    Si somos lo que somos y nos aceptamos, no desde la mediocridad sino desde la construccion de una identidad multiple, entonces el tema pasara por el otro que no (nos ni se) acepta.
    Saludos!!

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