lunes, 7 de septiembre de 2009

Deportes en la oficina


Volviendo a mi serie de posts acerca de la vida oficinesca, esta vez me permito realizar un análisis de los distintos deportes que se desarrollan en el ambiente laboral.
Quién dijo que en la oficina no se puede hacer deporte? Yo les puedo asegurar que, no sólo se puede, si no que casi todo el mundo lo hace. No será el deporte más activo físicamente pero les aseguro que existe.
Veamos algunos ejemplos:
Basket: un deporte de equipo. Claro que en este caso el equipo rival está dentro de la misma organización. Lo importante es meterle la pelota en el aro a “los otros”. Ventas le ensartó 2 toneladas de telgopor a una librería de barrio? Que se encargue cobranzas de levantar el muerto. Total, si no se lo cobran y la mercadería vuelve, la culpa es siempre del otro (“Nosotros vendimos, son ellos los que no pueden cobrar”). Pero ojo con eso: estos torneos internos son casi siempre de suma cero y al final todos los equipos se van quedando sin jugadores…
Futbol: un clásico. Pasión nacional. Vamos todos! Lo vamo´a reventar! A poner huevo! En resumen son un montón de tipos corriendo, tratando de agarrar la pelota. Cuando parece que la cosa va para un gol, siempre surge el que lo hace solo y se queda, también solo, mirando el arco y sin entender por qué la pelota no entró. El análisis posterior es idéntico al del futbol tradicional: si hubo un gol, es una jugada de equipo y si terminó en un bochorno, la paga el último que la pateó. En general, estos partidos raramente terminan con un marcador llamativo. Corren, corren y corren y, con suerte mandaste un 3 a 1. Lo que es cierto es que, si el DT (o Director o Gerente) no tiene idea de qué quiere conseguir, cómo manejar a sus jugadores, cómo potenciarlos y cómo pararlos en la cancha, no importa cuántas estrellas tenga. Igual van a terminar como un equipo de segunda, con suerte.
Volley: este es precisamente uno de los mas desarrollados. Sobre todo por aquellos que necesitan hacer de cuenta que saben hacer su trabajo. En qué consiste? Simple: cuando le llegue la “pelota” (a la que algunos llamamos tareas a realizar) péguele fuerte y envíela lejos de su campo. Lo mejor es al campo rival pero si no llega, no se preocupe, mándesela a alguien cercano y, si este no puede deshacerse de la pelota, Ud. siempre podrá echarle la culpa por su falta de eficiencia. De todos modos lo importante es que nunca lo agarren con la pelota en la mano. Quienes suelen descollar en este deporte son, por lo general, los arquetipos que describo en el post de “Cómo ser un obsecuente exitoso”. Cabe destacar que, para estas personas, es más fácil ya que tienen al árbitro de su parte y (casi) nunca serán encontrados con la “pelota” en su poder. No se preocupen por ellos. No sirven para otro deporte ni otra “cancha” que no sea la que recién describo.
Tenis: esto aplica al mismo tipo de individuo que juega al Volley de Oficina. La diferencia es que, en este caso, nos encontramos frente a 2 tipos similares que se pelean por mandar la pelota a la otra cancha. Ninguno de los 2 tiene la menor intención de quedarse con la pelota (léase hacer el trabajo que de ellos se espera). Y se pelotean con alma y vida. Uno, con un cierto grado de inocencia, pensaría que es menos problemático hacer el trabajo que estar poniendo tanto esfuerzo en mandarlo al otro lado. Nos falta un pequeño detalle: quien se maneja de esta manera no sabe hacer lo que de él (o ella) se espera y lo que necesita es dejar en evidencia al otro esperando que tampoco lo sepa hacer. A veces estos tipos se encuentran con alguien que no devuelve el golpe. El problema es que la tarea se realiza y el “tenista” sigue perpetuándose en su incompetencia.
Hay más deportes? Seguro! Pero los iremos analizando en próximas entrgas.
Recuerden que cualquier semejanza de lo descripto con la realidad es pura… observación objetiva!!!!

Actualización: Más de la serie laboral!


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