martes, 29 de septiembre de 2009

Apilando basura


El hombre es medio urraca. Y en eso yo soy muy hombre.

Conste que no lo digo como una autocrítica sino como una reivindicación de la memoria asociada a objetos.

Cuántas veces escuchamos un reclamo que dice más o menos así: “Por qué no tirás de una vez esa remera vieja, descolorida y agujereada?”. Y lo peor es que te lo dicen así, sin anestesia y sin sopesar los alcances de semejante afrenta. (el lector puede cambiar las palabras “remera vieja…” por otras que describan el elemento a punto de ser relegado al olvido por el tornado barredor de recuerdos).

Es que las mujeres tienen como una fijación acerca de las fechas de vencimiento. Incluso con esos elementos que no tienen vencimiento, pero que tantos buenos recuerdos nos trae de recitales/viajes/campamentos/etc. Claro que muchos datan de la década del 70 y 80.

Yo, aprovechando esta oportunidad que le blog me brinda, quiero hacer la lista de esas cosas que espero nunca tener que tirar. Digamos que es una especie de Habeas Corpus de mis recuerdos previo a que sean incluidos en la lista negra que bajo el disfraz de “hagamos lugar en el placard” sólo intentan despojarnos de esos elementos que hacen a nuestra identidad.

Con ustedes mi lista:

  • Un programa de cuando actué en 3er. grado haciendo de vendedor de velas.
  • La entrada al recital de Queen del ´81, que aunque totalmente descolorida e ilegible, para nosotros está clarísima.
  • Una Patoruzito del ´78. Por el recuerdo del año del mundial, vio?
  • Varias revistas Humor y SexHumor.
  • El cuaderno de 5to. Grado donde por única vez hice un dibujo que mereció un “Muy Bien!” (asi, con signo de admiración) en lugar del usual “Debes ser más prolijo y aplicado”.
  • 3 ceniceros de clases de cerámica que fueron lo único que se parecía a lo que la profesora quería que haga.
  • Una remera del recital de UB40 del ´94, originalmente con fondo negro hoy sin color y casi sin fondo… de más está decir que no me entra ni en un brazo. Tanto encogió?
  • Varias camisas con estampados y/o cuellos anacrónicos que, milagrosamente, también encogieron mucho.
  • Un video (VHS) del recital de primavera del ´84 en el Parque Sarmiento, grabado de la tele con presentación de Badía. Ya ni se escucha pero, que recuerdos!!
  • 4 programas de distintos presentaciones de la época en que bailaba (al primero que se ría lo expulso del blog…). Por suerte, sin fotos.
  • Fotos 9x13, bastante descoloridas de diversos campamentos entre mis 13 y 17 años.
  • 10 caramelos ½ hora de la misma época.
  • Resúmenes de Sociedad y Estado, Ciclo Básico de 1985 (si, fui de los inaugurales de tan brillante idea).
  • Varias fotos mías con barba y pelo largo (en realidad era más alto que largo)
  • Una caja registradora National de más de 100 años, que “no hace juego con el resto de los muebles”.
  • 2 banderas de los Cowboys (football americano) que claramente no pegan con la pintura de la habitación y por lo tanto no merecen estar colgadas en la cabecera de la cama.
  • Unos cuantos cassettes grabados a lo largo de varios años, con la cinta bastante estirada e imposibles de escuchar pero que son memoria viviente de años pasados.
  • Varios boletos de bondi (del cortaboletos, no de las maquinolas impersonales).
  • Varias recetas de cosas deliciosas, en papel ya amarillento y nunca utilizadas pero que en cualquier momento las hago.
  • Varios discos, entre ellos algunos impresentables y otros totalmente desconocidos, pero míos.
  • Yo (uno nunca sabe).

Si en algún momento, esta lista total o parcialmente deja de ser parte de mi patrimonio, que se sepa que no fue por propia voluntad, sino que he sido forzado.

Larga vida a esa pila de basura que nosotros llamamos “nuestros recuerdos”. Aunque parezca que por guardarlos, estamos relocos.

2 comentarios:

  1. Que lindo guardar basura Huber, yo para eso soy genial, es más, a veces tengo esa fantasía de que voy a guardar tanto tiempo algo que cuando lo saque del cajón va a valer una fortuna por en su carácter de "antigüedad", lo que me doy cuenta luego es que probablemente yo ya está guardado también en un cajón (bajo tierra).
    Sabés quien soy Huber? te doy una pista...TE ODIO

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  2. Creo imaginar quien sos. Lo que pasa es que me siento uno del monton: al principio pense que me odiabas a mi pero despues me di cuenta que odias todo y ya deje de ser especial, ja ja!

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