martes, 14 de julio de 2009

Madre, hay una sola?


Es una de las frases más comunes de la historia. Pero tan falsa…

Una visión realista y actual nos lleva a replantear este axioma tan poco fiable.

Veamos algunos ejemplos: la madre cariñosa que nos acuna, nos cuida y nos enseña nuestros primeros pasos, es la misma que insiste en ser parte de todo lo que hacemos apenas asomamos a la adolescencia? Y la que se preocupa cuando somos niños en ver cómo estamos, es la misma que no entiende que ya salimos de la adolescencia y que no hace falta que se inmiscuya en cada pequeño detalle de nuestra vida?

Un llamado de nuestra madre para charlar y ver si necesitamos algo, es reconfortante. Cuando la frecuencia y duración de estos llamados crece de manera exponencial y pone en peligro nuestra comunicación con el resto del mundo (che, en tu casa da todo el tiempo ocupado!!), nos cambia la perspectiva.

Conste que no digo esto de puro desagradecido. Sé que durante 9 meses ella me albergó en su vientre. Pero que manera de cobrar alquiler!!!!

Yo hablo desde la posición nada sencilla de ser el hijo de una Idishe Mame. Pero no cualquiera. Mi idishe mame es un referente a nivel mundial. En mi madre se inspiraron casi todas las historias acerca de esa tipología materna. Incluso las que se escribieron antes de su nacimiento: eran sólo profecías premonitorias que auguraban su llegada. Algo así como el anuncio del “Mamecalipsis”. Cada vez que veo un libro de humor judío con tema central la Idishe Mame me parece estar viendo la biografía no autorizada de mi madre.

Los comentarios de una idishe mame son como los discos de Xuxa: es importante escucharlos también de atrás para adelante porque, seguramente, traen un mensaje oculto. Y generalmente no es muy amistoso… sobre todo si se refieren a su nuera.

Y esto merece un capítulo aparte. En mi caso debo decir que quiero mucho a mi madre. La que me cae bastante mal y me preocupa por sus actitudes es la suegra de mi mujer. Ya desde que el status era de “futura suegra” hizo méritos para recibir la Escoba Voladora de Oro. Y lejos de contentarse con este galardón, continuó dando muestras de su capacidad, complejidad y puntería.

Que nuestra madre conozca a su posible/probable futura nuera puede ser un paso importante. Pero generalmente termina siendo un paso hacia el vacío. Especialmente cuando vemos el colmillo de nuestra progenitora crecer de manera instantánea al observar la yugular de su “enemiga declarada”. Declarada unilateralmente, claro. Este es el momento de decidir que el contacto entre ellas debe reducirse al mínimo necesario, algo así como 1 vez cada 10 años y esto sólo en casos de fuerza mayor.

Se positivamente que no estoy solo en esto. Sobre todo se que muchos de quienes leen estas líneas tienen experiencias similares. Espero que se armen de coraje y las vuelquen en este blog.

Si quieren postear algo y da ocupado… ya saben.

2 comentarios:

  1. Estaba buscando ideas para un video de los 60 de mi madre... me inspiraron de manera sublime tus palabras!!!
    Gracias!
    Valentina - Mendoza - Argentina

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  2. Valentina,

    me alegro que te haya gustado y te haya inspirado.
    Si estas buscando algo para su cumpleaños, tene en cuenta que tengo un elenco de stand up y que, casualmente, estaremos en Mendoza para fines de Diciembre. Si te sirve... contactame por medio del blog.
    Otra vez, muchas gracias!

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