domingo, 28 de junio de 2009

Apología del egocentrismo


Pocas cosas tienen tan mala prensa como el ser egocéntrico o reconocer que te gusta el éxito.
Oh, eterna falsedad! Después de todo, hasta el mayor cultor de la humildad disfruta de tener sus 15 minutos de fama.
Yo, después de muchos años de negarlo, me tuve que enfrentar con un hecho irrefutable. Paseando por Barcelona, cerca de la Villa Olímpica, no tuve mejor idea que decir, con cara de fanático del deporte, que me hubiera encantado participar de los Juegos Olímpicos. Mi mujer, con la crudeza que la caracteriza, me dijo: “Obvio. A vos te encantaría entrar a un estadio lleno de gente que grite El Huber, El Huber!!”… no hubo forma de convencerla que yo me refería a la gloria del deporte, a la tradición olímpica a… a quién quiero engañar? Ella tenía razón, pero era necesario que me enfrente con esa verdad tan negada y oculta?
Esa anécdota me puso a pensar y me di cuenta que todos, en mayor o menor medida, armamos ese disfraz heroico de nuestra propia necesidad de gloria.
Hace unos días escuchaba una entrevista al cantante de una banda que decía: “Nosotros decidimos mantenernos fuera del circuito comercial para no contaminar nuestra música. Pero, en el último disco, decidimos abrirnos a un público más masivo” Esto, dicho de otra manera sería: “No la pegábamos ni por casualidad y tocábamos para 10 gatos locos. Por suerte parece que alguien se equivocó y nos puso en la radio. Ahora ya empezamos a ver alguna moneda y alguien, cada tanto, compra una entrada”.
Blanqueemos la situación: nadie se para arriba de un escenario para escaparle al éxito. Es cierto que es más "cool" decir que estás haciendo un arte experimental, que no es para todo el mundo, que la masividad contamina, etc. antes que reconocer que no te entiende nadie y por eso, hasta en un unipersonal hay mas artistas que público. Si dependiera de nosotros, todos incluiríamos en nuestros monólogos, canciones y/o textos la frase “Singui Uktumi”, las palabras mágicas de Yogurtu N´gué para lograr el éxito y el aplauso (ver Les Luthiers, Muchas gracias de nada, Cartas de color).
En otras palabras, nos gusta el éxito, nos encanta el aplauso y, cuando no lo tenemos, siempre encontramos esa excelente excusa de “no quise contaminar mi arte”. Si me preguntan a mí, yo ya probé hacer presentaciones “sin contaminar”. Me encanta hacerlas pero, para ser sincero, preferiría un poco de “contaminación”.
Después de todo y aunque tenga mala prensa, a todos nos gusta que coreen nuestro nombre.
Pero por ahora, sigo sin contaminarme… carajo!

miércoles, 24 de junio de 2009

Me dormi!!!




Me quedé dormido, nomas. Tanto dormí que me perdí un montón de cosas. Al ver todo lo que pasó en Iran después de las elecciones (acusaciones de fraude, marchas en reclamo de revisión por parte de la fuerza opositora al oficialismo, censura oficial a la prensa local y extranjera, represión violenta con muertos en las calles y otros condimentos), me di cuenta que me perdí de todo esto:
  • Me perdí las protestas de las Organizaciones de Derechos Humanos por los atropellos a estos mismos Derechos en Iran.
  • Me perdí a supuestos demócratas retractandose de sus felicitaciones tempranas, habida cuenta de la poca claridad en los comicios.
  • Me perdí los reclamos formales de las Naciones Unidas, tan preocupadas siempre por los atropellos que ocurren en TODO el mundo.
  • Me perdí a todos los partidos de izquierda/progres reclamando por la libertad de prensa y los derechos del oprimido/reprimido pueblo iraní.
  • Me perdí las marchas de todos los grupos que estan "comprometidos con la libertad de los pueblos" frente a la Embajad de Iran y en apoyo a los manifestantes.
  • Me perdí, en definitiva, a todas esas voces que siempre se levantan airadas ante los abusos del poder.

Son muchas cosas, amigos.
A lo mejor no es que me lo perdí, si no que no entendí las cosas desde un principio:
  • Las Organizaciones de DDHH, defienden los Derechos de algunos humanos
  • Los supuestos demócratas son mas propensos a defender sus puestos que a la Democracia
  • Las Naciones Unidas no parece que, en este caso, se hayan preocupado demasiado
  • Idem punto 1: depende qué informe la prensa o a quién denuncie la prensa, la Libertad tiene matices geográficos (ah! las grandes delicias del relativismo cultural).
  • En el tema de la Embajada, para que agregar? Hay Embajadas con las que no se jode, no?
  • Hay poderes y poderes, abusos y abusos y voces que, a veces, no se ofenden tanto…
No hay nada que hacer. Quedarse dormido es muy peligroso.
Pero mas peligroso es dejar que te duerman… o no?
Saludos,

domingo, 21 de junio de 2009

Ah, la comunicación!!


Me mandaron un mail. Mientras leía el mail me empezó a sonar esa alarmita enervante que indica que alguien me quiere contactar por el MSN. Esto generó que, mientras leía el mail que me había llegado, que incluía un link a un video “imperdible” de youtube, comenzaba a chatear por MSN. Hasta acá, todo tranquilo, pero justo en ese momento, sonó mi teléfono. Era un amigo para hablar de algún tema que, por lo menos para él, era muy importante y no podía esperar.

Ya, a esta altura mi posición comenzaba a ser un tanto incómoda: ambas manos en el teclado. Alternando entre el mail y el MSN y mi cuello ladeado a fin de mantener el auricular en una posición que me permita continuar hablando.

De golpe, y sin aviso previo, sonó mi celular. Rapidamente noté que, por suerte, se trataba de un SMS, lo que me permitía con un rápido cambio de manos, mantener mi actividad en la compu y leer/contestar el SMS. Que se entienda: si te mandan un SMS no te queda otra que contestar rápido, de otro modo sería muy descortés.

Cuando creí tener todo bajo control, vino lo peor: Skype!! Nooooooooo!!!! Y ahora? Encima era una comunicación con cámara. OK, pensemos rápido… Ya está! Pongo la cámara medio de costado para no aparecer como si ya tuviera la tortícolis que me esperaba dentro de unos minutos, sigo alternando entre chatear, contestar mails, mirar el video de Youtube y contestar los SMS que se siguen sucediendo (pregunta: los SMS no eran para mensajes cortos y rápidos?). Volvemos a tener un mínimo de equilibrio.

Pero lo bueno no dura para siempre. De golpe mi celular me empezó a bombardear: mientras seguían entrando SMS, llegaba una llamada y, gracias a que puedo recibir mails por este endemoniado aparatito, también eso ocurría. Y ahora? Creatividad!! Pongo el teléfono y el celular en manos libres. Con un poco de buen entrenamiento cualquiera puede ir alternando los “mute” de los 2 teléfonos. Mientras, con la celeridad y la maestría de los chinos que giraban los platitos en el circo, uno va contestando mails (de la compu y el celu), respondiendo los SMS, mirando el videíto, chateando en MSN, respondiendo el llamado de Skype y prestándole atención a la radio por Internet que, sin que le preocupe todo lo que estamos haciendo, sigue hablando sin parar.

De golpe me di cuenta que ya era hora de postear algo en mi blog, en el que hacia como 2 días que no escribía nada nuevo. Una vez escrito, corregido y publicado tuve que publicarlo en Facebook, para que mis “amigos” se enteren y puedan entrar. De paso miraba que estaban haciendo, pensando y/o posteando algunos de mis contactos.

Para este momento , el mail no paraba, seguía mirando videos de youtube y como mi vieja me mando un mail, tenia que ver el Power Point que adjuntó (como dice mi amigo Wally, a determinada edad no se mandan/reciben mails, solo Power Points), mientras tanto mantenía 4 chats simultáneos en MSN, mandaba SMS, le contestaba a mi amigo en automatico por teléfono, a mi mujer por el celular, en el que también llegaban mails, hablaba con mi hermana por Skype, ponía a tiro mi blog, actualizaba y me actualizaba en Facebook, sin olvidarme de MySpace, Twitter y Linkedin… BASTAAAAA!!!!!

Por que no me dan un espacio para respirar?? No entienden que necesito un poco de tranquilidad?? No, no lo entienden y yo no se como comunicárselos…

lunes, 15 de junio de 2009

Atrévase a reconocerlo…


Yo se que cuesta. Se también que uno no está genéticamente preparado para eso. Pero a veces, no queda otra y, con todo el dolor del alma hay que decirlo: NO SE!!

Es tanto lo que nos duele cuando nos escuchamos, que preferimos pelar la guitarra y darle al concierto. No importa el tema, siempre tenemos una respuesta para dar, salvo la real, única y verdadera: NO SE!!

Que quede claro que me incluyo perfectamente dentro de este grupo. Soy, yo también, opinólogo profesional.

De todos modos yo les sugiero no abusar de este método. Puede llegar el momento en que todo lo que digan será catalogado dentro de este rótulo. Para muestra valga este ejemplo: mi mujer considera que toda respuesta mayor a 5 palabras es un síntoma claro de “no tengo idea y estoy inventando”. Esta situación me deja en una posición muy desfavorable al momento de intercambiar ideas. Sutil eufemismo.

Hay muchos ámbitos en los que uno guitarrea. En este caso, sé que estoy cometiendo sincericidio, pero vamos a compartir algunos de los mas ususales:

  • Se te quedó el auto. Llamo al auxilio? Noooooo!!!! Abro el capot y miro con cara de entendido. Que espero encontrar? Un cartel luminoso que diga “Aquí está la falla”? Y suponiendo que encuentre realmente ese supuesto cablecito que se soltó, qué hago? Dónde lo enchufo? (sugiero abstenerse en este punto del chiste fácil).
  • Ampliando el punto anterior, otro opinólogo, se acerca y me “orienta”. Con mi misma cara de entendido, dice barbaridades como “Revisaste la correa?” Qué correa? Es un auto, no un perro. O peor aún: “para mi es el árbol de levas” Qué es eso? Además, desde cuándo hay un árbol en mi motor? Las ramas no me perforaran el radiador?? Qué es una leva? Se come? Mejor dejemos el tema.
  • En mi caso personal, el futbol me importa un bledo. Pero, aún asi, todos los lunes y para que no me quiten la nacionalidad argentina, tengo mis opiniones muy bien fundadas acerca de los principales partidos de la fecha. Incluso le discuto a algún que otro experto.
  • Otra situación: hablo con alguien en “automático” (léase: me hablan y yo estoy en mi propia sintonía). Convengamos que esto ocurre generalmente cuando al otro “selerompiolabarraespaciadorayselecayeronlossignosdepuntuación”. De repente, llega la pregunta terrible que libera tu verborragia opinóloga: “Y vos, qué opinás?”. Aclaración: esto nunca sucede en una charla de pareja. Digo, para evitar malas interpretaciones, se entiende?
  • Qué paso con el accidente de Air France? De golpe todos somos expertos en accidentes aéreos. “Es por la velocidad que tenía el vuelo”; “No, no… es por los tubos pitot”; “De ninguna manera!! Fue un atentado, fijate que todos los datos te lo demuestran”. Para qué agregar comentarios, no?

La lista podría ser larga, pero me gustaría leer comentarios de otros “expertos”. Los invito a participar en los comentarios contando sus propias experiencias. Sientanse libres de comenzar el comentario con “Un amigo me dijo…”

No es sólo para que Uds. se descarguen, después de todo, siempre se puede aprender de los colegas…

lunes, 1 de junio de 2009

Guía práctica para ser un obsecuente exitoso.


Con el sano afán de generar una salida laboral a todos aquellos cuyas capacidades personales no se lo permiten, he decidido acercarles esta mini guía de comportamiento. Espero que les sea útil.

  • Encuentre a la persona con poder:  de aquí en más, lo llamaremos Dr. I (por inepto o inescrupuloso, sirve en los 2 casos y ambos le sirven en su carrera). Son fáciles de reconocer. El inepto ocupa un cargo para el que no tiene capacidad y al que accedió simplemente por contactos (sólo así pudo llegar!). El inescrupuloso sólo se preocupa por conseguir sus objetivos, caiga quien caiga. Los 2, sistemáticamente, buscan gente como Ud.: el querido, necesario y nunca bien ponderado obsecuente!!! 
  • Ubíquese cerca y hágase notar: muéstrese adulador al extremo, halague las decisiones del Dr. I y refuerce sus acciones sin importar lo ridículas o sádicas que parezcan. No ahorre palabras elogiosas acerca de su aspecto personal, su simpatía, su claridad de pensamiento y su popularidad. Recuerde que nada de esto debe ser  necesariamente real.
  • Aleje cualquier posible competencia: recuerde que toda persona cercana al Dr. I puede hacerle sombra. No lo permita! Manifieste su desacuerdo con cada sugerencia que esta persona realice y hágale notar al Dr. I cómo estas sugerencias pueden perjudicarlo (a él, no a Ud.). No importa que esto sea real. Lo importante es que le demuestre que nadie, salvo Ud., le será eternamente incondicional. 
  • Recuerde criticar al Dr. I a sus espaldas: esto le permitirá saber qué opina cada persona de su entorno y, de esta manera, alejar a los potenciales contrincantes. Siempre que esté por realizar una crítica, recuerde comenzarla con la frase “A mí no me gusta generar rumores pero…” y acto seguido despáchese con cuanto rumor real o inventado pueda esparcir. Grabe en su memoria los comentarios despectivos de los demás. Los suyos, obviamente, olvídelos! Si alguien llegara a acusarlo ante el DR. I, tenga a mano los comentarios que oportunamente escuchó de su oponente, para dar vuelta la situación y convertir al acusador en acusado.
  • Nunca opine primero: espere a ver qué opina el Dr. I y siempre apoye sus decisiones. En especial si alguna otra persona opina de manera diferente. Recuerde que, de esta manera, le demuestra que Ud. es el único incondicional y a la vez refuerza su propio espacio como obsecuente principal.
  • Monopolice la información: algunas personas opinan que compartir la información ayuda a mejorar el desempeño de cualquier organización. Esto no tiene nada que ver con Ud. ó con el Dr. I. No comparta de manera voluntaria la información que obra en su poder y, si debe hacerlo, recuerde  la receta de la abuela: guarde siempre un ingrediente para que “la torta” no le salga bien a otros. No olvide que a ninguno de los 2 (ni al Dr. I ni a Ud.) les sirve la eficiencia sino el perpetuarse en sus cargos. Nota: no hace falta tener información para ocultar. Alcanza con que la gente crea que Ud. la tiene. Hablar por lo bajo y mirar de reojo a quienes están cerca, es una buena manera de crear ambiente confabulatorio.
  • Enemiste a sus pares: nada mejor que las peleas entre quienes le puedan hacer sombra. Dividir para reinar es la premisa. Una vez identificadas 2 o más personas del entorno con buena relación laboral, acérquese a alguna de ellas y hágale notar cómo la otra le está “moviendo el piso”. Luego tome distancia y deléitese viendo el fruto de su tarea. Alternar el chisme entre las partes y ver como la rivalidad va in crescendo mejora el efecto deseado. Importante:  genere interés y luego hágase rogar. Incluya frases como “Me parece terrible que te hagan esto…” y caras de “qué barbaridad” y de “ no lo puedo creer”. Jugar al inocente haciendo notar su valioso aporte es la mejor forma de mantenerse al margen de la tormenta que Ud. mismo genera. 
  • Nunca pregunte a quien sabe: en esto debo ser enfático. Cualquier desviación puede ponerlo en una posición incómoda. El Dr. I  debe estar convencido de que no hay otra persona en la organización que pueda dar respuesta a sus requerimientos. No importa si la respuesta la puede conseguir en 1 minuto consultando a un compañero, tómese su tiempo y ubique la respuesta por sus propios medios. Incluso si la respuesta es errónea, es mejor que sea Ud. quien la consiguió. Nunca dé crédito a nadie. Si es posible aprópiese de las ideas ajenas. En su posición y dadas sus capacidades, es más fácil que conseguir ideas propias.
  • El éxito es propio y el fracaso, obviamente, ajeno: como dijimos en el punto anterior, hágase cargo de las ideas brillantes (con que sean buenas ideas, alcanza) pero si ve que el tema se orienta a un fracaso, cambie inmediatamente el rumbo y comience a encontrar culpables que lo dejen libre de toda sospecha. No se preocupe por la evidente falta de lógica, recuerde que quién evaluará la situación es el Dr. I y Ud. a esta altura ya  debería conocer cómo piensa.


No olvide que su relación con el Dr. I es netamente simbiótica: él lo necesita para convencerse de que está haciendo las cosas bien y Ud. lo necesita porque sólo bajo su protección no le darán una patada en el culo. Recuerde que, en organizaciones que mantienen a un Dr. I y a alguien como Ud., lo importante no es la eficiencia sino la permanencia!!!

 
Nota: cualquier semejanza con la realidad... es pura observación.